El inicio del 2026 trae consigo signos alarmantes en el mercado laboral, generando incertidumbre sobre la viabilidad del modelo de crecimiento promovido por el Gobierno. En enero, el salario real experimentó una nueva caída, mientras que la jubilación mínima continuó su tendencia a la baja, en un contexto donde los sectores que se benefician no logran compensar la pérdida de empleos en aquellos que están en desventaja.

Según un análisis de la consultora C-P, los salarios reales en el sector privado se redujeron un 1,3% durante enero, en función de los acuerdos alcanzados en las paritarias más representativas. La consultora, liderada por Federico Pastrana y Pablo Moldovan, especificó que el aumento nominal promedio en los convenios colectivos se desaceleró, principalmente debido a que el acuerdo en el sector Comercio otorgó un incremento en diciembre, dejando sin ajuste a este sector en el primer trimestre de 2026.

Desde la asunción de Javier Milei como presidente, los ingresos reales en el ámbito privado han caído un 1,3%, mientras que los del sector público han sufrido un notable descenso del 16,9%, según datos del INDEC. La economista Lucía Cirmi alertó sobre las repercusiones que podría tener la reforma laboral en los salarios, advirtiendo que la negociación a nivel empresarial podría acentuar el deterioro de los ingresos, además de afectar a los trabajadores de plataformas, quienes podrían ser considerados meros oferentes en vez de empleados.