El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, presentó este sábado el denominado Acuerdo Progreso y Prosperidad, un paquete de medidas valuado en 2.200 millones de euros que busca definir el rumbo económico del país durante los próximos cuatro años. El anuncio se conoció a pocos meses de las elecciones e incluye reformas destinadas a aliviar el impacto de la crisis del costo de vida.

Entre las principales propuestas figura la universalización de la pensión mínima para los mayores de 65 años, que además pasaría de 300 a 400 euros. El plan también contempla una paga extraordinaria de 500 euros para todo el funcionariado y un aumento del salario mínimo, desde los actuales 920 euros hasta los 1.000 euros. Según lo anunciado, esa remuneración crecería de manera progresiva hasta alcanzar los 1.300 euros en enero de 2028.

Durante un acto en Tesalónica, Mitsotakis afirmó que el país logró encaminarse en los distintos ámbitos y que ahora es necesario acelerar de manera significativa. El objetivo declarado por el primer ministro es que la evolución favorable de los indicadores macroeconómicos se traduzca en mejoras concretas para la población.

El programa incluye además una exención fiscal para los negocios ganaderos que declaren ingresos de hasta 20.000 euros. En materia energética, prevé una reducción progresiva del 30% en el precio de la electricidad entre 2027 y 2030. También se crearía un Banco de Ahorro, mediante el cual el Estado aportaría la misma suma que los progenitores de un bebé depositen hasta que el niño cumpla dos años, con un límite de 1.200 euros anuales. El paquete incorpora asimismo beneficios para los trabajadores autónomos y medidas para las familias numerosas, aunque el anuncio difundido no detalla el alcance completo de estas últimas.