La economía de Japón creció un 0,3% durante el segundo trimestre del año, lo que representa una desaceleración de dos décimas respecto del período anterior. En términos anuales, la expansión se moderó ocho décimas, hasta el 1,1%, de acuerdo con los datos difundidos este lunes por la Oficina del Gabinete del Gobierno. Los resultados quedaron por debajo de las previsiones, que anticipaban un crecimiento del 0,5% trimestral y del 2% anual para el período comprendido entre abril y junio.
El consumo privado se mantuvo sin cambios frente al primer trimestre, después de que el gasto de los hogares retrocediera un 0,1%. La inversión privada cayó un 0,5%, en contraste con el avance del 0,9% registrado previamente, mientras que la inversión en capital se contrajo un 1,2% y profundizó en dos décimas la caída observada entre enero y marzo. Por su parte, la inversión pública disminuyó un 0,1% trimestral, luego de haber crecido un 1,5% en el período anterior.
En sentido contrario, la demanda externa registró un crecimiento trimestral del 0,5%, dos décimas por encima del dato correspondiente al primer trimestre. Al comparar el desempeño con el mismo período del año anterior, el PIB japonés avanzó un 1,1%, frente al crecimiento del 1,9% interanual del trimestre previo, en un contexto de contracción del 0,7% de la demanda interna.
La demanda privada mostró un aumento interanual de apenas 0,1%, debido en parte a la baja del 0,3% en el consumo de los hogares. La demanda pública, en tanto, se contrajo un 3,2%, pese a que el gasto gubernamental registró un fuerte incremento del 6,7%.



