Las acciones que cotizan en Wall Street continúan marcando nuevos hitos históricos en la preapertura del viernes, una tendencia que también se observa en los principales mercados de Europa y Asia. Este comportamiento se da en un contexto de expectativa por la posibilidad de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que podría restablecer el flujo de petróleo a través del estratégico estrecho de Ormuz, vital para el comercio energético global.
El crudo Brent ha experimentado una caída del 1,7%, estableciéndose en un precio de 91 dólares por barril. Este descenso mensual del 23% representa la mayor caída desde el inicio de la pandemia, un hecho que refleja la volatilidad del mercado energético. Por su parte, el barril de crudo estadounidense WTI también retrocede un 1,7%, alcanzando un valor de 87,39 dólares. Este panorama plantea interrogantes sobre la estabilidad del mercado petrolero y su impacto en la economía global.
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos se mantienen estables tras varios días de ganancias, mientras que el dólar muestra una ligera apreciación. La incertidumbre en torno a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán ha llevado a los inversores a ser cautelosos, aunque fuentes cercanas a las conversaciones han indicado que se ha llegado a un acuerdo para extender el alto el fuego y levantar restricciones al transporte marítimo. Sin embargo, la falta de aprobación por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, y la confirmación por parte de medios iraníes de que el acuerdo aún no está finalizado, generan dudas sobre la viabilidad de estos avances.
En este contexto, el índice S&P 500, que agrupa a las principales empresas de la bolsa neoyorquina, experimenta un leve incremento del 0,07% en el premercado, mientras que el Nasdaq Composite, centrado en el sector tecnológico, sube un 0,03%. El índice industrial Dow Jones también presenta un incremento del 0,12%, posicionándose en sus máximos históricos. Estos datos son un reflejo de la confianza de los inversores en la recuperación económica, a pesar de las fluctuaciones en el mercado energético.
Las acciones que han destacado por sus subas incluyen a Dell Technologies, que se dispara un 38%, Expeditors International, con un aumento del 24%, y Hewlett Packard, que crece un 18%. En contraste, las mayores caídas se observan en Autodesk, que retrocede un 5%, Mid-American Apartment Communities con un descenso del 4%, y Hilton Worldwide, que también baja un 4%. Este comportamiento desigual en el mercado refleja las diferencias en la percepción de riesgo entre los distintos sectores.
A nivel económico, se espera que se publiquen hoy los datos de la balanza comercial de Estados Unidos correspondientes a abril, junto con declaraciones de miembros de la Reserva Federal, como Michelle Bowman y Mary Daly. Estos anuncios podrían influir en las decisiones de los inversores y en la dirección futura de los mercados financieros.
En Europa, el Euro Stoxx ha registrado un avance del 0,51%. En el ámbito local, las subas son generalizadas, con el DAX alemán aumentando un 0,12% y el CAC francés un 0,79%. Fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido muestra un incremento del 0,18%. En Asia, el índice Hang Seng de Hong Kong subió un 0,79%, mientras que la bolsa de Shanghái cayó un 0,73%. El Kospi surcoreano, por su parte, experimentó un notable aumento del 3,55%, y el Nikkei 225 japonés subió un 2,53%. Este panorama global refleja la continua interconexión de los mercados y cómo los eventos en una región pueden afectar a otras.



