El reciente lanzamiento del nuevo bono en dólares por parte del Gobierno argentino logró adjudicar USD 150 millones a una tasa nominal anual del 5,89%, superando las proyecciones de los analistas financieros. Este instrumento, destinado a atraer inversiones en moneda extranjera por parte de inversores locales, evidenció una fuerte demanda, lo que sienta un precedente importante para la segunda ronda de adhesiones programada para mañana.
La primera emisión del bono cerró con una tasa inferior a la esperada por los operadores del mercado, que anticipaban cerca del 7%. Esto generó una notable sobreoferta de USD 718 millones, lo que resultó en la necesidad de prorratear las adjudicaciones. La licitación incluyó una primera fase competitiva y se anunciará una segunda etapa para el jueves, con condiciones y mecanismos específicos de adhesión.
Lucio Garay Méndez, economista de Eco Go, interpretó estos resultados como un indicio positivo para las estrategias del Gobierno. “La existencia de más de USD 700 millones fuera de la adjudicación es un indicador de la demanda sólida, influenciada por la brecha cambiaria, lo que facilita la obtención de dólares para futuros vencimientos”, afirmó el analista. Por su parte, Nicolás Cappella, de Grupo IEB, destacó que la segunda vuelta de la licitación permitirá la participación de individuos y empresas que deseen adherirse al precio establecido, ampliando así el acceso al mercado para todos los interesados.



