La inflación interanual del Reino Unido alcanzó el 2,9% en julio, lo que representa un aumento de tres décimas respecto de junio y marca el nivel más alto desde marzo. El dato fue difundido por la Oficina Nacional de Estadística (ONS).

Con este resultado, el índice de precios al consumidor (IPC) británico permaneció por debajo del 3% por cuarto mes consecutivo. Sin embargo, continuó por encima del objetivo de estabilidad de precios del 2% establecido por el Banco de Inglaterra.

Según la ONS, los alimentos y las bebidas no alcohólicas registraron en julio un aumento interanual del 1,3%, cuatro décimas menos que el mes anterior. En el caso del transporte, la suba fue del 3,6%, frente al 5,7% de junio.

El conjunto de los bienes tuvo un incremento interanual del 2,2%, medio punto porcentual más que en junio. En cambio, los servicios se encarecieron un 3,4%, por debajo del aumento del 3,6% registrado el mes anterior.

La inflación subyacente, que excluye el efecto de la energía y de los alimentos frescos, se ubicó en el 2,6% interanual. De este modo, no presentó variaciones respecto del dato correspondiente a junio.