El índice de precios al consumidor (IPC) de referencia de Japón, que excluye el impacto de los alimentos frescos, registró en julio una variación interanual del 1,8%. El dato representó una aceleración de dos décimas respecto de junio y marcó el mayor incremento desde enero, según informó el Ministerio del Interior y Comunicaciones.

La evolución de los precios refuerza las expectativas de que el Banco de Japón vuelva a elevar las tasas de interés durante la reunión prevista para el 17 y el 18 de septiembre. La institución monetaria había aumentado el precio del dinero al 1% en junio.

La inflación general también se aceleró durante el séptimo mes del año y alcanzó el 1,9% interanual, frente al 1,6% registrado en junio. El resultado quedó prácticamente alineado con el objetivo de estabilidad de precios establecido por el Banco de Japón.

Por su parte, el índice subyacente, que además de los alimentos frescos deja fuera el impacto de la energía, avanzó dos décimas en julio y llegó al 1,9% interanual. En el mismo período, los alimentos frescos se encarecieron un 7% respecto del año anterior, por encima del aumento del 3,9% de junio. Según los datos difundidos, se trató de su mayor repunte desde marzo de 2025.

Los precios de la energía, en tanto, aumentaron un 0,6% interanual, después de haber registrado una caída del 0,4% el mes anterior. El incremento fue el más pronunciado desde noviembre de 2025.