La reciente política de ajuste fiscal ha impactado de manera significativa en los salarios de los empleados estatales en Argentina. Desde la llegada de Javier Milei al poder, se estima que el sector público ha experimentado una pérdida equivalente a 10.700 millones de dólares, afectando a miles de trabajadores.
Según un análisis realizado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el 37% de este monto se debe a la reducción de personal, mientras que el resto corresponde a la devaluación de los salarios frente a la inflación. El informe destaca que el gasto en salarios públicos ha tenido una disminución real considerable en los últimos dos años, especialmente tras la asunción del nuevo Gobierno.
El estudio revela que entre diciembre de 2023 y enero de 2026, la plantilla de empleados estatales se redujo en un 18%, pasando de 341.473 a 278.705 puestos de trabajo. Esta caída se distribuye en diferentes áreas, siendo la administración centralizada la más afectada, con una disminución de 15.105 cargos. Además, se menciona la desaparición de cuatro organismos estatales, junto con drásticas reducciones en otros importantes, lo que resalta la magnitud de las medidas adoptadas en el sector público.



