El Gobierno nacional ha ratificado el pago de un bono extraordinario de 70.000 pesos destinado a jubilados y pensionados, una medida que se implementa mensualmente. Esta decisión se enmarca en un contexto donde el Ejecutivo ha anunciado un aumento en las prestaciones de la ANSES, buscando así mejorar la situación económica de los adultos mayores en el país.

La oficialización del bono se concretó a través del decreto 109/2026, publicado en el Boletín Oficial. Este beneficio se suma a otros pagos realizados desde principios de 2024, que tienen como objetivo atenuar el impacto de la inflación en los ingresos de los jubilados. A pesar de las actualizaciones mensuales de los haberes previsionales, vinculadas al Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, el Gobierno ha reconocido que aún persisten dificultades, especialmente para quienes reciben los haberes más bajos.

El decreto establece que el bono se abonará por cada beneficiario y abarca a quienes perciben prestaciones bajo la Ley N° 24.241, así como a los titulares de pensiones no contributivas. Se ha diseñado un criterio de asignación que prioriza a aquellos con ingresos menores al haber mínimo garantizado, asegurando que reciban el monto completo del bono, mientras que los que superen este umbral recibirán una suma proporcional. Además, se aclara que este bono es no remunerativo, lo que significa que no estará sujeto a descuentos ni afectará otros beneficios previsionales o asistenciales. El Gobierno argumenta que esta medida es necesaria para proteger el poder adquisitivo de los jubilados, especialmente ante la suspensión de la Ley N° 27.609 de movilidad jubilatoria, que no consideraba la evolución de los precios.