El panorama financiero global presenta movimientos significativos, y el Gobierno argentino ha decidido actuar en consecuencia. Tras un lunes complicado en los mercados, donde las Bolsas de Nueva York mostraron signos de recuperación moderada tras una fuerte caída, el dólar continúa su descenso frente a las principales monedas internacionales. Esta situación ha beneficiado las reservas argentinas, que se han incrementado gracias a la revalorización de metales preciosos y las recientes adquisiciones del Banco Central, alcanzando un total de USD 46.634 millones.

En este contexto, el Ministerio de Economía ha optado por lanzar un nuevo bono en dólares con una tasa del 6% y vencimiento programado para el 29 de octubre de 2027. Esta emisión se realiza en un momento clave, justo después de las elecciones presidenciales, y su objetivo es fortalecer la posición fiscal del país. El nuevo BONAR 2027 se licitará este miércoles, con una oferta inicial de USD 150 millones que podría ampliarse hasta USD 100 millones en los días siguientes.

A pesar de las medidas tomadas, el clima inversor sigue siendo cauteloso, y los bonos argentinos han visto una caída de aproximadamente 1% en sus precios. De este modo, el riesgo país ha aumentado en 18 puntos básicos, alcanzando los 537. Salvador Vitelli, jefe de Research de Romano Group, ha expresado que, a pesar del entorno adverso, el bono podría captar interés debido a sus pagos mensuales y su estructura, que podría atraer a los inversores en busca de oportunidades.

Con los USD 2.000 millones recaudados a través de esta emisión y los DEG del FMI, el Gobierno se muestra optimista respecto a cubrir los vencimientos de deuda programados para julio, mientras que se apoya también en acuerdos de swaps con Estados Unidos para garantizar la estabilidad financiera.