El día de ayer, la aerolínea de bajo costo Flybondi se vio obligada a cancelar todos sus vuelos programados debido a la falta de combustible, una situación que el Gobierno atribuyó a un presunto boicot por parte de un sindicato. Este conflicto surge en el contexto del paro general convocado por la CGT en oposición a la reforma laboral.
Desde la Secretaría de Transporte señalaron que la Federación de Sindicatos Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos (SUPeH) está detrás de esta medida que ha afectado a la aerolínea. A pesar de que Flybondi había mantenido sus operaciones en el Aeropuerto de Ezeiza durante el paro, no pudo continuar con sus vuelos por la imposibilidad de recibir el combustible necesario para sus aeronaves.
La empresa ha presentado los reclamos pertinentes y espera la normalización del suministro. Afectados por esta situación, más de 1.100 pasajeros que se encontraban en la zona de preembarque y cerca de 800 en el área de check-in se vieron obligados a regresar a sus hogares sin poder volar. A pesar de la controversia, Flybondi ha indicado que está recibiendo combustible en otros aeropuertos del país, aunque la situación en Ezeiza sigue siendo crítica, lo que obligará a cancelar alrededor de 90 vuelos y repercutirá en más de 9.700 pasajeros.



