Las reservas internacionales brutas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) experimentaron un notable incremento este martes, alcanzando el nivel más alto desde 2019. Este aumento se produjo tras el desembolso de u$s1.000 millones por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), que se concretó tras la segunda revisión del programa financiero acordado con el país. En total, el stock de reservas subió en u$s1.105 millones, cerrando en u$s47.908 millones, lo que refleja una señal positiva en medio de un contexto económico desafiante.
El fortalecimiento de las reservas se vio acompañado por la actividad del BCRA en el mercado cambiario, donde adquirió u$s112 millones, lo que lleva el total de compras de divisas en mayo a u$s1.947 millones. Este comportamiento en el mercado confirma la estrategia del Gobierno argentino de acumular reservas, con un objetivo anual de u$s10.000 millones para este año, cifra que se encuentra cada vez más al alcance. Hasta el momento, las compras netas en lo que va de 2026 ascienden a u$s9.098 millones, lo que indica un esfuerzo continuo por parte de la autoridad monetaria para estabilizar la situación económica.
El crecimiento de las reservas, impulsado por el aporte del FMI, es crucial en un momento en el que los operadores del mercado están atentos no solo a las adquisiciones de divisas por parte del BCRA, sino también a la efectividad de esas compras en la acumulación real de reservas. La capacidad del Banco Central para mantener este nivel de reservas es vital, especialmente en un ambiente donde la incertidumbre económica persiste y la demanda de dólares continúa alta entre los operadores y la población en general.
Además, la jornada estuvo marcada por fluctuaciones en el valor de diversas monedas que forman parte de las tenencias del BCRA. En este sentido, el euro experimentó un leve aumento del 0,11% frente al dólar, mientras que el yuan y el yen mostraron una pequeña depreciación. La libra esterlina, por su parte, cayó un 0,39% en comparación con la divisa estadounidense. Estos movimientos en el mercado de divisas pueden influir en el valor contable de las reservas, ya que se informan en dólares, lo que añade un nivel adicional de complejidad a la gestión de las reservas internacionales.
En el ámbito cambiario, el dólar mayorista registró un incremento de $8, alcanzando un cierre de $1.411 para la venta, el nivel más alto en lo que va del mes de mayo. Sin embargo, esta cotización continúa estando por debajo del límite superior del esquema de bandas cambiarias, que se sitúa en $1.751,66, lo que representa una diferencia del 24,1% respecto al tipo de cambio oficial. Este contexto sugiere que, aunque el mercado cambiario muestra señales de tensión, aún existen márgenes para la intervención del BCRA.
El regreso de la actividad plena en los mercados tras el feriado del 25 de mayo, tanto en Argentina como en Estados Unidos, generó un renovado optimismo entre los operadores. Con un volumen de más de u$s684,1 millones transaccionados en el segmento de contado, se evidenció un enfoque en la reciente inyección de liquidez por parte del FMI y la capacidad del BCRA para continuar acumulando reservas. Sin embargo, la mayor demanda de cobertura ante la proximidad del cierre de mes plantea un desafío constante para el Banco Central.
En el mercado de futuros, se registraron incrementos en los precios de los contratos, particularmente para los tramos de 2026 y 2027, donde la variación promedio fue positiva en un 0,42%. Esto indica que los operadores están anticipando un dólar mayorista de $1.411 para finales de mayo y estiman que alcanzará los $1.627 para diciembre. Las tasas implícitas para junio y julio se situaron en 1,69% y 1,89% mensual, respectivamente, lo que traduce un contexto de expectativas inflacionarias que continúa presionando sobre el mercado cambiario y la economía en general.



