El dólar oficial continuó su descenso el miércoles, en una jornada que se caracterizó por una actividad reducida en el mercado cambiario. La oferta privada de divisas se mantuvo sólida, lo que contribuyó a la estabilidad del tipo de cambio. Este jueves, los operadores y analistas estarán atentos a la divulgación del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, un informe crucial que servirá para evaluar las proyecciones de inflación y tipo de cambio para el próximo año.
Durante la sesión del miércoles, el volumen de operaciones en el segmento de contado fue de 436,6 millones de dólares, lo que representa una disminución de 90 millones respecto al día anterior y casi 200 millones menos que el lunes. Este descenso en la actividad es un indicador relevante de cómo la dinámica del mercado se ha ralentizado, lo que podría tener implicaciones para la política económica del país a corto plazo.
A pesar de esta desaceleración, el tipo de cambio mayorista experimentó un retroceso de cinco pesos, cerrando en 1.388 pesos para la venta. Este es su nivel más bajo desde el 22 de abril, marcando una reducción de tres pesos en lo que va de mayo. En términos anuales, el dólar ha disminuido 67 pesos, lo que equivale a una caída del 4,6%. Todo esto se produce en un contexto donde el tipo de cambio se aleja del límite superior de la banda cambiaria establecida por el Banco Central.
El umbral superior de esta banda se situó en 1.714,28 pesos, lo que implica una diferencia de 326 pesos con el tipo de cambio actual, resultando en una brecha del 23,5%. En el sector minorista, el dólar en el Banco Nación también vio una disminución de cinco pesos, cerrando en 1.410 pesos. Según el promedio del Banco Central entre diversas entidades financieras, el tipo de cambio minorista finalizó en 1.408,23 pesos.
Por otro lado, el dólar blue también mostró una tendencia a la baja, cayendo diez pesos y cerrando en 1.400 pesos. Los contratos de dólar futuro se movieron en una dirección similar, con bajas generalizadas en todas las posiciones. En A3 Mercados, los ajustes oscilaron entre un 0,1% y un 0,8%, con un enfoque particular en los contratos de mayo, que se redujeron siete pesos hasta alcanzar 1.404 pesos. Este comportamiento en el mercado de futuros sugiere que las expectativas de devaluación en el corto plazo son limitadas.
Los operadores del mercado continúan identificando la sobreoferta de divisas como el principal motor de la estabilidad cambiaria. Las liquidaciones del sector agroexportador están en aumento a medida que avanza la cosecha, y a esto se suma la entrada de dólares provenientes de emisiones de obligaciones negociables corporativas. El economista Gustavo Ber comentó que, "después de un breve respiro, la sobreoferta predomina, y así el dólar mayorista retrocede a cerca de 1.385 pesos, ya que las liquidaciones del campo podrían acelerarse y se sumarían más dólares de ONs".
La mirada de los inversores estará particularmente centrada en la publicación del REM del Banco Central este jueves, ya que este informe puede ofrecer indicios sobre las proyecciones económicas a medio plazo. En un contexto donde la incertidumbre económica persiste, los resultados de este relevamiento serán fundamentales para entender las expectativas del mercado en relación a la inflación y el tipo de cambio. La capacidad del Gobierno para manejar la situación cambiaria dependerá en gran medida de estos indicadores y de cómo respondan los mercados ante la información divulgada.



