En el contexto económico actual de Argentina, el dólar oficial experimentó un leve aumento este martes, acercándose a la barrera de los $1.400. Esta jornada se vio influenciada por la significativa liquidación de divisas proveniente del sector agroindustrial, así como por el seguimiento del mercado a las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Además, se han presentado nuevas proyecciones privadas que sugieren un panorama de dólar más elevado, mayor inflación y un crecimiento económico más moderado para el año 2026, lo que genera inquietud entre los analistas.

En el mercado mayorista, el tipo de cambio avanzó un peso, cerrando en $1.398 para la venta, lo que marca su tercera jornada consecutiva al alza. Sin embargo, este valor continúa estando alejado del límite superior de la banda cambiaria establecido por el BCRA, que se sitúa en $1.738,49, lo que representa una diferencia del 24,4%. Este comportamiento del tipo de cambio refleja la volatilidad que caracteriza al mercado cambiario argentino, donde las expectativas juegan un rol fundamental en la determinación de las cotizaciones.

Durante la jornada, se transaccionaron más de 571 millones de dólares en el segmento de contado, mientras que los contratos de dólar futuro mostraron tendencias mixtas para el año 2026, aunque se observaron incrementos en las posiciones para 2027. Actualmente, el mercado prevé un tipo de cambio mayorista que rondaría los $1.406,5 para finales de mayo, y cerca de $1.629 para diciembre de este año, lo que revela un ajuste en las expectativas respecto al valor del dólar en el futuro cercano.

En el ámbito minorista, el dólar se mantuvo en $1.420 en el Banco Nación, mientras que el dólar tarjeta se elevó hasta los $1.846. Por su parte, las cotizaciones financieras también mostraron variaciones, con el dólar MEP operando en $1.433,40 y el contado con liquidación (CCL) alcanzando los $1.493,35. En paralelo, el dólar blue experimentó un aumento de $15, cerrando a $1.435 para la venta, lo que amplía nuevamente la brecha con respecto al dólar oficial.

El economista Gustavo Ber analizó la situación actual y destacó que el tipo de cambio ha vuelto a tocar el umbral de los $1.400, un nivel que ha funcionado históricamente como un punto de resistencia en momentos de fuerte liquidación del agro. Ber explicó que, a pesar de esto, y en medio de un aumento en el ritmo de compras del BCRA, podría haber espacio para un reacomodamiento gradual, siempre que no comprometa el objetivo de desinflación del país. Este escenario resalta la complejidad de la gestión cambiaria en un contexto de incertidumbre económica.

Por otro lado, un reciente informe de la consultora internacional FocusEconomics ha generado preocupación sobre las perspectivas económicas de Argentina para 2026. Este estudio, realizado a partir de estimaciones de diversas entidades financieras y consultoras tanto locales como internacionales, anticipa un dólar oficial de $1.686,7 para diciembre de este año, con una proyección de $1.975 para 2027. A pesar de que estas previsiones se mantienen relativamente estables en comparación con informes previos, evidencian una expectativa de depreciación gradual del peso argentino, lo que podría tener implicaciones significativas para la economía nacional.

El informe también sostiene que el Banco Central continuará permitiendo una depreciación progresiva del peso con el fin de evitar un desfasaje cambiario. En este sentido, la estabilidad del dólar en el presente se debe en parte a la entrada de divisas provenientes del sector agro y energético, impulsadas por el crecimiento de Vaca Muerta y las exportaciones. Sin embargo, se mantiene la incertidumbre sobre cómo se comportará el mercado en el segundo semestre, un período históricamente marcado por un aumento en la demanda de cobertura cambiaria, lo que podría generar nuevas tensiones en el tipo de cambio.