En un giro inesperado, el dólar oficial ha experimentado una caída en el segmento mayorista, cerrando la primera semana de junio con una baja que no se veía desde mayo. Este descenso, que se traduce en una disminución de $4,5, posiciona la divisa en $1.428 para la venta en el mercado mayorista. Este cambio en la tendencia se debe a una alteración en la dinámica de oferta y demanda de dólares, factores que los operadores del mercado están analizando detenidamente.

La semana concluyó con un descenso acumulado de $12, lo que representa una caída del 0,8%. Este es un hecho significativo, ya que es la primera vez que el tipo de cambio oficial muestra una disminución en más de un mes. A pesar de esta baja, el valor del dólar se mantiene distante del techo del esquema de bandas cambiarias, que actualmente se sitúa en $1.779,31, resultando en una brecha del 24,6% entre ambos valores.

El mercado de futuros también ha mostrado una tendencia a la baja, con caídas que alcanzan hasta el 0,4% en los contratos correspondientes a los años 2026 y 2027. Los analistas del mercado local han comenzado a ajustar sus expectativas, pronosticando que el dólar mayorista podría alcanzar los $1.440,5 para fines de junio y $1.610,5 hacia el cierre del año. Estos números sugieren una percepción de cierta estabilidad, aunque las proyecciones continúan siendo moderadas.

En cuanto al dólar minorista, este se ha mantenido estable en $1.450 para la venta en el Banco Nación, lo que implica que el dólar tarjeta se ubica en $1.885. Según el promedio de diversas entidades financieras que son monitoreadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el valor de la divisa se sitúa en $1.452,55 para la venta. Esta estabilidad en el dólar minorista contrasta con las fluctuaciones observadas en el mercado mayorista y paralelo.

Entre los tipos de cambio paralelos, el contado con liquidación (CCL) ha registrado un leve aumento del 0,2%, alcanzando un valor de $1.496,58, mientras que el MEP también se incrementó en un 0,2%, estableciéndose en $1.451,96. La brecha entre el CCL y el mayorista se ha situado en un 46%. Por su parte, el dólar blue se mantuvo en $1.450, de acuerdo con las mediciones realizadas en las cuevas de la ciudad de Buenos Aires.

De cara al futuro, los operadores estarán atentos a varios factores que podrían influir en el comportamiento del tipo de cambio, tales como la liquidación de divisas por parte del sector agropecuario, la demanda privada de dólares y el nivel de intervención del BCRA. En particular, se espera que los viajes al exterior durante el Mundial impacten en la demanda de divisas, lo que podría generar nuevas fluctuaciones en el tipo de cambio.

En este contexto, el mercado se encuentra en busca de un nuevo equilibrio para el tipo de cambio oficial. No obstante, las expectativas del mercado son cautelosas. Según las proyecciones más recientes del BCRA, se estima que el dólar mayorista podría cerrar el año en torno a los $1.658, lo que implicaría un incremento de aproximadamente el 14,5% para 2026, cifra que se encuentra por debajo de la inflación esperada. A un año vista, las previsiones sitúan el tipo de cambio alrededor de los $1.760, lo que refleja la incertidumbre que aún persiste en la economía nacional.

Por otro lado, el BCRA continúa implementando su estrategia de acumulación de reservas, aunque ha reducido su participación directa en algunas operaciones cambiarias. Esto ha permitido que la oferta y demanda privadas adquieran un mayor protagonismo en la formación del tipo de cambio. En los primeros días de junio, el BCRA adquirió $121 millones en dólares el miércoles y $73 millones el día siguiente, lo que indica un desaceleramiento en el ritmo de compras. En total, el BCRA ha sumado $823 millones en reservas durante lo que va del mes de junio, lo que podría influir en la estabilidad del tipo de cambio en el corto plazo.