El mercado cambiario argentino experimentó una notable tendencia a la baja este miércoles, con el dólar oficial nuevamente por debajo de los $1.400 en el segmento mayorista. Este descenso es significativo, ya que el dólar blue operó a $1.390, marcando su nivel más bajo en casi siete meses. Esta situación ha generado un clima de expectativa en la economía local, donde la estabilidad cambiaria se ha vuelto un tema crucial para los analistas y los agentes económicos.
En el segmento mayorista, el tipo de cambio retrocedió hasta los $1.385, lo que representa una disminución de $6,5 en lo que va de la semana. Este comportamiento contrasta con la suba de $11,5 que se observó en la semana anterior, lo que sugiere una corrección en el mercado que podría ser interpretada como una respuesta a la intervención del Banco Central. En paralelo, el promedio del dólar minorista, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), se situó en $1.413,73 para la venta, mientras que en el Banco Nación cerró a $1.410.
El dólar tarjeta, un indicador importante para los consumidores, se posicionó en $1.833, lo que refleja el impacto de las políticas cambiarias en la vida cotidiana de los argentinos. Por su parte, los dólares financieros también mostraron una corrección a la baja después de la suba del martes, con el contado con liquidación (CCL) en $1.478,28 y el MEP cotizando en $1.424,11. Esta reducción en la brecha con el dólar oficial es un dato alentador, aunque aún queda camino por recorrer para lograr una estabilidad plena en el mercado.
En el ámbito de los futuros, los contratos mostraron pérdidas en todos los plazos, lo que indica que el mercado espera un ajuste gradual en el tipo de cambio. Para agosto, el dólar mayorista se negocia alrededor de los $1.528, mientras que para septiembre se prevé que alcance los $1.555. Estas proyecciones reflejan un clima de cautela, donde los agentes económicos parecen estar ajustando sus expectativas ante la realidad cambiaria actual.
El Banco Central ha mantenido su estrategia de intervención en el mercado de cambios, comprando u$s93 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC). Con esta operación, la entidad acumula 61 ruedas consecutivas con saldo positivo, lo que ha contribuido a la estabilización de las reservas. Hasta la fecha, las compras de divisas superan los u$s4.581 millones, lo que ha permitido que las reservas brutas crezcan en u$s174 millones, alcanzando un total de u$s44.442 millones.
En este contexto, los analistas han comenzado a ajustar a la baja sus proyecciones para el tipo de cambio en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el BCRA. Las estimaciones sugieren que el dólar mayorista podría llegar a $1.700 en diciembre de 2026, un incremento interanual del 17,4%, cifra que se encuentra por debajo de las previsiones anteriores y muy por debajo de la inflación proyectada del 29,8% para el mismo período. Entre los analistas más optimistas, el llamado Top 10 del REM anticipa un tipo de cambio de $1.633 para fin de año, lo que refuerza la expectativa de una dinámica cambiaria contenida tanto a corto como a mediano plazo.



