La central nuclear de Paks, la única de Hungría, interrumpió parcialmente sus operaciones este sábado por la mañana debido a la fuerte caída del caudal del río Danubio, que alcanzó mínimos históricos. La planta, que en la última década llegó a producir la mitad de la electricidad del país, redujo su generación a 480 megavatios frente a los 2.000 megavatios habituales.
“Parada en Paks. El nivel del agua del Danubio ha bajado todavía más. La producción actual es solo de 480 megavatios, en comparación con los 2.000 megavatios normales. Pronto habrá importantes anuncios sobre las decisiones adoptadas por el grupo de trabajo de Defensa”, comunicó el primer ministro húngaro, Peter Magyar, a través de las redes sociales.
La interrupción tiene carácter provisional. Sin embargo, Magyar había anticipado el viernes por la tarde que la central debería suspender sus operaciones durante varias semanas a partir del martes o el miércoles próximos, ya que el Danubio es indispensable para refrigerar los reactores y se espera que su nivel continúe descendiendo.
El primer ministro calificó la situación de “crítica” y señaló que Hungría está utilizando todas las centrales eléctricas disponibles, incluso algunas que requerían reparaciones para funcionar a plena capacidad. Además, convocó a un grupo de trabajo para analizar las medidas frente a un eventual apagón, mientras el país pidió a los mayores consumidores industriales de energía que reduzcan su demanda.



