A lo largo del año 2025, el comercio electrónico en Argentina se ha consolidado como un sector resistente en medio del estancamiento económico y la caída del consumo. A pesar de las dificultades que enfrentan los hogares, los datos indican que el comercio digital no solo se mantuvo, sino que experimentó un crecimiento significativo, lo que representa una oportunidad para emprendedores y grandes marcas que buscan diversificar sus canales de venta y aumentar sus ingresos.

Según información preliminar de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), elaborada por Tiendanube, la facturación del comercio electrónico creció más del 60% en comparación con el año anterior. Durante 2025, las unidades vendidas se incrementaron en un 28%, mientras que el ticket promedio alcanzó los $143.128, lo que significa un aumento del 55% respecto a 2024. Estos números reflejan un avance notable en el sector, que no se limita a un mero ajuste por precios, sino que también evidencia un aumento real en el volumen de ventas.

El 18% del comercio minorista en Argentina ya se realiza de manera online, casi el doble del promedio en la región, que no supera el 10%. Este avance posiciona al país como uno de los mercados más digitalizados de América Latina. Sin embargo, la entrada de marketplaces asiáticos como Shein y Temu ha intensificado la competencia, llevando a las marcas locales a replantear su oferta y optimizar su propuesta de valor. A pesar de la presión sobre sus márgenes, segmentos como electrónica y librería han visto un crecimiento significativo, adaptándose a un consumidor que, si bien compra con la misma frecuencia, opta por realizar compras más planificadas y en mayor volumen.