En un contexto donde las inundaciones y sequías se han vuelto recurrentes, la gestión del agua en Argentina enfrenta un desafío crítico que aún no se ha abordado con la seriedad que merece en la agenda política. Ignacio Lamothe, secretario general del Consejo Federal de Inversiones (CFI), ha señalado que el país enfrenta un problema estructural relacionado con la administración de este recurso vital, especialmente en medio de la crisis climática que afecta a la región. La falta de planificación y coordinación en el uso del agua se traduce en una situación de vulnerabilidad que podría tener graves consecuencias para la economía y el bienestar de la población.

El CFI ha convocado a un encuentro federal en el que se discutirán estrategias para posicionar el agua como un recurso esencial para el desarrollo económico nacional. Lamothe ha afirmado que el agua no está siendo discutida de manera adecuada en el ámbito político, lo que limita las posibilidades de implementar políticas efectivas que garanticen su uso sostenible y equitativo. La necesidad de repensar el manejo del agua es urgente, y este encuentro busca ser un punto de partida para generar conciencia sobre su importancia en la economía del país.

Desde hace cinco años, el CFI ha estado trabajando en iniciativas que promueven la planificación hídrica en las 23 provincias del país. En este tiempo, han capacitado a 250 profesionales y técnicos, creando una red federal que ha permitido el avance en la elaboración de planes maestros del agua en ocho provincias. Este esfuerzo busca establecer un marco de referencia que facilite la gestión integrada de los recursos hídricos, pero todavía queda un largo camino por recorrer.

El diagnóstico elaborado por los expertos del CFI, bajo la dirección de Teresa Oyhamburu, ha evidenciado que la falta de planificación estratégica en el uso del agua es un problema común en Argentina. Entre las principales dificultades identificadas se encuentran la escasa coordinación entre las provincias y el limitado entendimiento sobre el valor económico y productivo del agua. La producción agrícola, por ejemplo, depende en un 90% del agua disponible, lo que subraya la necesidad de una gestión más eficiente y consciente de este recurso.

Los especialistas advierten que el agua no debería ser un tema de agenda pública únicamente en situaciones de crisis como inundaciones o sequías. Es crucial que se reconozca su valor estratégico para el desarrollo económico del país. Lamothe destaca que Argentina tiene la oportunidad de mejorar su gestión hídrica, enfatizando que una gobernanza adecuada del recurso natural es fundamental para optimizar su uso y asegurar la sostenibilidad a largo plazo.

Los datos son contundentes: la eficiencia en el uso del agua en Argentina varía entre el 40% y el 60%, muy por debajo de países como España, donde la eficiencia alcanza el 90%. Esta disparidad pone de manifiesto la necesidad urgente de implementar políticas públicas coordinadas que fomenten el uso eficiente del agua. El Plan Maestro del Agua, actualmente en desarrollo en ocho provincias, tiene como objetivo convertirse en una estrategia integral que modernice y optimice la gestión de los recursos hídricos.

Además, el CFI está impulsando un Programa de Apoyo para la Tecnificación del Riego, que ya se implementa en Mendoza. Esta iniciativa busca elevar la eficiencia en el riego, actualmente situada en un preocupante 30%, y enfrenta el desafío de adaptar el uso del agua a las exigencias del cambio climático. La combinación de asistencia técnica y herramientas innovadoras es esencial para lograr una gestión más eficiente del agua, vital para la producción agrícola y la economía del país.