El centro penitenciario de régimen abierto de la Zona Franca de Barcelona comenzará a funcionar en enero de 2027, según informaron fuentes de la Conselleria de Justicia y Calidad Democrática. La puesta en marcha estaba prevista inicialmente para finales de este año, pero quedó supeditada a la finalización de las obras de los distintos equipamientos. Por el momento, no se precisó el día exacto de apertura.

Las instalaciones fueron construidas sobre un solar de 6.500 metros cuadrados y cuentan con una superficie útil de 13.000 metros cuadrados. El complejo recibirá a internos en régimen de semilibertad, es decir, personas que cumplen el tercer grado y permanecen en prisión únicamente durante la noche de los días laborables, mientras que durante el día salen para trabajar o formarse.

El nuevo centro demandó una inversión de 35,6 millones de euros y tendrá capacidad para 800 internos. Allí serán trasladados los hombres que actualmente cumplen régimen de tercer grado en la prisión de Trinitat Vella. En una primera etapa, se prevé el traslado de unos 400 internos, mientras que la ocupación del establecimiento se completará de manera gradual.

La apertura del complejo implicará el cierre definitivo de la prisión de Trinitat Vella. El equipamiento estará organizado en dos módulos independientes, separados por un espacio central destinado a patio, con capacidad para 400 internos cada uno.