El Ministerio de Economía de Argentina se prepara para anunciar este lunes los detalles de la primera licitación de bonos que se llevará a cabo el miércoles. Este evento es parte de una estrategia más amplia destinada a extender los plazos de la deuda pública, y se anticipa que incluirá el Bonar 2029, un título que fue presentado la semana pasada por las autoridades financieras. La expectativa en el mercado es alta, ya que este nuevo bono podría ser clave para la reestructuración de la deuda y la gestión de los vencimientos que se avecinan.
Federico Furiase, secretario de Finanzas, ha señalado que casi el 40% de la deuda en pesos tiene vencimiento programado para después de las elecciones del año próximo, lo que añade un nivel de urgencia a esta licitación. Este mes, se espera que expiren alrededor de $16 billones, y la mayoría de estos bonos están en manos de inversores privados, mientras que una menor proporción es poseída por entidades estatales, excluyendo al Banco Central y al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). Tal situación plantea desafíos significativos para el gobierno en su intento por manejar los compromisos financieros de manera efectiva.
Entre los títulos que serán objeto de atención se encuentra una Lecap, cuyo vencimiento está programado para el 17 de julio. Originalmente, se había previsto una emisión de hasta $6 billones, aunque actualmente se estima que en circulación hay aproximadamente $2,7 billones. Este tipo de bonos, que son parte de la estrategia de financiamiento del gobierno, se han vuelto importantes para mantener la liquidez en el mercado y para satisfacer las necesidades de financiamiento a corto plazo.
El comportamiento de las tasas de interés en el mercado secundario ha sido notable en las últimas semanas. Según los últimos datos, las Lecaps con vencimiento entre julio y noviembre de 2026 han visto una compresión en sus tasas, que ahora oscilan entre el 1,73% y el 1,93% mensuales. Por su parte, los Boncaps que vencen entre enero y junio de 2027 se han estabilizado en un rango más reducido, entre 1,84% y 1,90%. Estos movimientos son indicativos de un mercado que busca adaptarse a las nuevas condiciones económicas y a las políticas de financiamiento del gobierno.
En cuanto a la curva CER, ha mostrado cambios mínimos en comparación con la semana anterior, manteniendo rendimientos reales que rondan CER +1,9% para el tramo corto de 2026, CER +5,2% para los vencimientos de 2027 y CER +7,8% en los más largos, que se extienden a partir de 2028, según lo informado por la sociedad de bolsa PPI. Este panorama es relevante para los inversores, quienes están atentos a las señales que puedan influir en sus decisiones de inversión a corto y largo plazo.
La confianza de los inversores en el anuncio del programa financiero que abarcará hasta 2027 es significativa, ya que se espera que esto contribuya a una disminución del riesgo país. De esta manera, también se anticipa una continuidad en la baja de las tasas de interés en pesos, lo cual facilitaría el acceso al financiamiento y podría estimular la inversión en el país. Con la reciente colocación de los Bonares 2027 y 2028, que generaron aproximadamente u$s4.000 millones, la ciudad financiera se encuentra expectante de la inclusión de los Bonares 2029 en esta licitación.
Finalmente, el Ministerio de Economía está monitoreando de cerca la demanda de dinero para determinar si será posible inyectar nueva liquidez al mercado. En la última licitación, el gobierno logró un rollover del 81%, refinanciando $13 billones de los $16 billones que vencían, lo que permitió liberar alrededor de $3 billones. Este escenario se complica por el aumento estacional en la demanda de liquidez que ocurre a principios de julio, debido a los vencimientos de mitad de año y al pago de aguinaldos por parte de las empresas, lo que incrementa la presión sobre el sistema financiero.



