El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha logrado cerrar la jornada del miércoles 27 de mayo con un saldo positivo en sus operaciones de compra de divisas, alcanzando así un acumulado que supera los u$s2.000 millones en lo que va del mes. Durante esta jornada, la entidad adquirió u$s132 millones, lo que llevó el total de compras netas de mayo a u$s2.079 millones. Este resultado es significativo, dado que las adquisiciones en el mes se acercan a los objetivos planteados por el Gobierno, que busca alcanzar un total de u$s10.000 millones en compras durante el presente año.

A lo largo de 2026, las compras acumuladas por el BCRA han llegado a u$s9.230 millones, por lo que se espera que en las próximas semanas se logre el objetivo fijado. Esta tendencia se ha visto favorecida por un aumento en el ingreso de divisas en las semanas previas, lo cual ha contribuido a un mayor dinamismo en el mercado cambiario. La capacidad del Central para realizar estas compras es clave para la estabilidad de la economía, en un contexto donde el tipo de cambio se mantiene bajo presión.

A pesar del saldo positivo en las compras de divisas, las reservas internacionales brutas del BCRA experimentaron una leve disminución de u$s41 millones, cerrando en u$s47.867 millones. Este retroceso puede atribuirse a diversas fluctuaciones en los precios de los activos que conforman las reservas del Banco. En particular, el oro, uno de los componentes importantes, sufrió un descenso del 1,11%, lo que impactó negativamente en el valor contable total de las reservas, con un efecto aproximado de u$s90 millones.

En el ámbito cambiario, el dólar mayorista se incrementó en $1,50, equivalente a un alza del 0,11%, cerrando en $1.412,5 para la venta. Este precio marca el nivel más alto en un mes, aunque aún se encuentra por debajo del techo del esquema de bandas cambiarias que rige el mercado. Este contexto ha generado inquietudes sobre la habilidad del BCRA para continuar con sus compras sin que ello impacte negativamente en el tipo de cambio, lo que podría derivar en tensiones en el mercado.

Durante esta jornada, se observó un aumento en el volumen operado en el segmento mayorista y una demanda más activa de divisas por parte del sector privado, lo que es habitual en el cierre de mes. Aunque el tipo de cambio oficial ha tenido un crecimiento moderado durante mayo, se mantiene por debajo de los niveles que se registraron a principios de año. En el segmento minorista, el dólar oficial promedio se estableció en $1.429,9, lo que representa una leve suba del 0,07% en comparación con el día anterior, mientras que en el Banco Nación la cotización se mantuvo en torno a los $1.430 para la venta.

En el ámbito de las cotizaciones financieras, se registraron movimientos a la baja en el MEP y el contado con liquidación (CCL), que cerraron en $1.429,73 y $1.476,6, respectivamente. En el mercado informal, el dólar blue permaneció estable en $1.440 para la venta, lo que resultó en una brecha de apenas 0,71% entre el tipo de cambio oficial y el blue. Este estrechamiento de la brecha puede interpretarse como un indicativo de una mayor alineación entre los distintos segmentos del mercado cambiario.

Por último, en lo que respecta a los contratos de futuros, se notó una tendencia negativa en varios tramos, aunque no fue uniforme. La variación promedio de los futuros fue de -0,13%, mientras que las expectativas de tasas implícitas se situaron en 1,69% mensual para junio, equivalente a 20,32% anualizado. Estos datos reflejan un clima de cautela en el mercado, donde los operadores siguen atentos a las señales que pueda enviar el BCRA en relación a su estrategia cambiaria y sus compras de divisas en el futuro.