En un contexto económico que continúa siendo desafiante, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) se prepara para cerrar el año con reservas internacionales netas que podrían alcanzar los 10.000 millones de dólares. Esta estimación fue presentada por Pilar Tavella, economista de Balanz Capital, quien participó en la Expo EFI 2026, un evento que reúne a expertos del ámbito financiero en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. La posibilidad de que el país regrese a los mercados internacionales en el corto plazo se perfila como una opción viable, según las proyecciones de Tavella.

La economista explicó que, aunque resulta complicado predecir el momento exacto para la reactivación de las emisiones soberanas, el gobierno argentino está en una posición favorable para llevar a cabo este retorno. Tavella subrayó que el equipo económico podría estar esperando a que el riesgo país descienda entre 50 y 100 puntos con respecto al actual nivel de 567, lo cual permitiría reunir los dólares necesarios para los vencimientos de deuda previstos para 2027.

A pesar de que el primer cuatrimestre del año se caracterizó por un uso significativo de las reservas, ya que el BCRA destinó aproximadamente 7.100 millones de dólares a saldar vencimientos, se espera que el saldo final del año sea positivo. Tavella mencionó que, aunque las compras de dólares no generaron la acumulación esperada, las reservas brutas sí mostraron un aumento, aunque las netas podrían no reflejar el mismo resultado debido a factores como el vencimiento de un acuerdo de REPO en enero y la caída en los precios del oro, que influye en la valuación de las reservas.

La economista se mostró optimista respecto a que en los meses venideros se mantendrán niveles altos de compra de dólares, impulsados por la cosecha agrícola y las exportaciones de petróleo. Se anticipa que estos flujos de divisas, junto con el acceso continuo al mercado doméstico en dólares, contribuirán a mejorar la situación financiera del país. Además, Tavella añadió que las emisiones corporativas seguirán, aunque a un ritmo más moderado que en el primer trimestre del año, lo que también podría influir en la acumulación de reservas.

Otro aspecto relevante que mencionó Tavella son los recientes anuncios de garantías por parte de organismos internacionales, que podrían facilitar el acceso del gobierno argentino a los mercados internacionales. Esta situación es particularmente importante dado que la caída del riesgo país podría abrir nuevas oportunidades de financiamiento y fortalecer la posición del país en la arena global.

De acuerdo con las proyecciones, el Banco Central podría avanzar hacia una etapa de acumulación de reservas, en línea con los compromisos adquiridos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En su última revisión, el FMI estableció una meta de 8.000 millones de dólares para 2026, lo que sugiere que el gobierno podría considerar la emisión de deuda como una herramienta para fortalecer sus reservas y anticipar los vencimientos de deuda del próximo año. Tavella concluyó que, con la combinación de financiamiento aún no concretado y las futuras compras de dólares, el BCRA está en condiciones de mejorar su posición financiera y, potencialmente, reingresar a los mercados internacionales.