En un emocionante encuentro disputado el domingo en el Pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza, el FC Barcelona logró romper su mala racha y se llevó la victoria ante el Casademont Zaragoza con un marcador de 86-92. Este triunfo marca un hito significativo para el equipo catalán, que no había logrado ganar en este recinto desde 2022. A pesar de la derrota, el equipo local mostró una imagen competitiva y se mantuvo en la lucha hasta el final, lo que augura un futuro prometedor en la Liga Endesa.
Desde el inicio del partido, el Casademont Zaragoza se mostró decidido a complicar la tarea al Barça. Con un inicio enérgico y un Santi Yusta en gran forma, los locales tomaron la delantera en el marcador, alcanzando una ventaja de seis puntos en los primeros minutos. Sin embargo, el equipo visitante, liderado por Willy Hernangómez y Juani Marcos, supo mantener la calma y controlar el ritmo del encuentro, finalizando el primer cuarto con una ventaja de siete puntos (25-32).
El segundo cuarto comenzó con un juego más equilibrado pero sin la misma intensidad ofensiva. Bojan Dubljevic brilló desde el perímetro, anotando cuatro de cinco triples en sus primeros intentos. Por su parte, Kevin Punter también se destacó al sumar tres triples, lo que permitió al Barça ampliar su ventaja a once puntos antes del descanso, que concluyó con un marcador de 41-50. La presión sobre el Casademont aumentaba, y el equipo aragonés sabía que necesitaba ajustar su defensa para poder competir de manera efectiva.
Al comienzo de la segunda mitad, se notó una mejora en la defensa del Casademont, que lograron reducir la diferencia a solo cinco puntos (49-54) gracias a una buena actuación de Joaquín Rodríguez. Sin embargo, el equipo catalán, con Punter en un estado de gracia, encontró la manera de mantener la ventaja, cerrando el tercer cuarto con un marcador ajustado de 66-72. Este periodo fue clave, ya que el equipo local mostró capacidad de respuesta y determinación al acercarse en el marcador.
El último cuarto fue el más emocionante, con un Casademont Zaragoza decidido a dar la vuelta al encuentro. Con un gran apoyo del público, los locales se pusieron por delante por primera vez en el partido (73-72) en un inicio brillante. Sin embargo, el Barça no se dejó intimidar y, a pesar de la presión, logró recuperar el control del juego. La experiencia y el talento de sus jugadores fueron determinantes para cerrar el encuentro a su favor.
Este triunfo del Barça puede ser un punto de inflexión en su campaña, especialmente considerando que tienen compromisos europeos en el horizonte. La capacidad del equipo para manejar situaciones de presión y mantener la concentración en momentos cruciales es un aspecto que los técnicos deberán seguir trabajando. Por su parte, el Casademont Zaragoza, a pesar de la derrota, demostró que tiene el potencial para competir en la Liga Endesa y que, con ajustes en su juego defensivo, podrá asegurar su lugar en la competición.
Con este resultado, el FC Barcelona no solo termina con su sequía en Zaragoza, sino que también refuerza su confianza de cara a los próximos desafíos. La capacidad de los jugadores para elevar su rendimiento ante adversarios difíciles es un indicador positivo para el futuro. La continuidad de esta tendencia será fundamental para ambas escuadras en la recta final de la temporada.



