En un contexto en el que el dólar se estabiliza en torno a los $1.400 desde hace tres meses, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha tomado la decisión estratégica de disminuir su posición vendida en contratos de dólar futuro. Esta maniobra se produce en un ambiente donde la oferta de divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC) ha aumentado, lo que, a su vez, ha llevado a una menor necesidad de cobertura en moneda extranjera. Las expectativas de devaluación han mostrado un descenso significativo, lo que ha influido directamente en la dinámica del mercado cambiario.
Recientemente, se informó que durante abril el BCRA recortó su posición en contratos de dólar futuro en 434 millones de dólares, alcanzando un total de 2.176 millones de dólares. Este ajuste en su posición se aproxima a los niveles de junio de 2025, cuando la demanda de dinero comenzó a caer con fuerza, especialmente tras las elecciones de medio término. Según Martín De la Fuente, analista financiero de Buenos Aires Valores (BAVSA), esta reducción es un claro indicativo de que las expectativas de devaluación han disminuido considerablemente, lo cual es alentador para la estabilidad económica.
La caída en la necesidad de cobertura en dólares se debe, en gran medida, al ingreso de divisas provenientes de una cosecha excepcional y de la colocación de deuda por parte de empresas privadas y gobiernos locales. Este nuevo contexto ha llevado a que tanto el BCRA como el Ministerio de Economía enfrenten una menor presión para ofrecer coberturas en dólares a través de instrumentos financieros. Este cambio en la dinámica del mercado refleja una confianza renovada en la estabilidad cambiaria, que podría beneficiar a la economía en su conjunto.
Desde octubre de 2025, cuando se produjo una dolarización del 50% del M2 a raíz de las elecciones, el BCRA ha desarmado coberturas en futuros por un total de 3.951 millones de dólares, mientras que el Tesoro ha cancelado coberturas en dólar linked por 7.808 millones de dólares. Este proceso se traduce en un desarme total de coberturas que asciende a 11.759 millones de dólares, lo que pone de manifiesto el cambio en las expectativas del mercado. La presión que antes existía por parte de los inversores para resguardarse ante un posible aumento del tipo de cambio ha disminuido notablemente.
Los analistas también han señalado que el período preelectoral había generado una demanda intensa de cobertura cambiaria, impulsada por el temor a un descontrol del tipo de cambio en caso de un mal resultado electoral para el oficialismo. En esos momentos, la posición vendida del BCRA superó los 6.800 millones de dólares. Sin embargo, tras los resultados de las elecciones, se produjo un giro en las expectativas cambiarias que llevó a una reducción drástica de esta posición, que ha caído casi un 70% desde entonces.
Respecto al mes de mayo, De la Fuente advirtió que se presenta como un desafío, ya que el contrato de fin de mes representa la mitad del interés abierto del mercado. Sin embargo, ha observado un movimiento reciente de refinanciamiento de posiciones hacia contratos de mayor plazo, especialmente aquellos que vencen en noviembre y diciembre de este año. Esta estrategia podría ser un indicativo de que los inversores están buscando mayor seguridad en un entorno de incertidumbre económica.
Por último, el analista de F2 Soluciones Financieras, Andrés Reschini, destacó que la posición en futuros ha disminuido por séptimo mes consecutivo y anticipó que la caída podría acelerarse aún más en mayo. Desde Adcap, se ha planteado que las bandas cambiarias comienzan a perder relevancia para el mercado, dada la actual calma que se vive en el MLC, lo que sugiere que los actores del mercado están empezando a adaptarse a una nueva normalidad en la negociación cambiaria. La expectativa es que el dólar se mantenga en la parte media de las bandas establecidas, lo cual sería un signo positivo para la economía nacional.


