El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha dado un paso significativo en su estrategia de acumulación de reservas, al reportar una compra de 70 millones de dólares este viernes, lo que eleva el total adquirido en lo que va del año a más de 9.700 millones de dólares. Este monto representa un impresionante 97% de la meta establecida para el año, lo cual refleja no solo la efectividad de las políticas implementadas desde enero, sino también la fortaleza que ha mostrado el mercado cambiario en las últimas semanas.

Desde la introducción de un nuevo régimen monetario a principios de año, el BCRA ha logrado incorporar un total de 9.751 millones de dólares, logrando así 97 días consecutivos de saldo positivo en sus intervenciones en el mercado. Esta tendencia positiva se fundamenta en una serie de acuerdos estratégicos alcanzados con bancos, empresas y organismos públicos. Cabe destacar que la mejor jornada de compras se registró el 10 de abril, cuando el Central adquirió 457 millones de dólares en una sola operación, lo que pone de manifiesto la capacidad del BCRA de adaptarse a las dinámicas del mercado.

Durante los primeros días de mayo, el ritmo de compras se mantuvo por debajo de los 100 millones de dólares diarios, aunque a medida que avanzó el mes, el BCRA aceleró su ritmo. En total, se adquirieron 2.596 millones de dólares durante mayo, de los cuales 761 millones correspondieron solo a esta última semana. Esta aceleración en las compras está alineada con el inicio de la cosecha gruesa, que se espera que inyecte una mayor cantidad de divisas en el mercado.

Analistas del sector, como los de Portfolio Personal Inversiones (PPI), han señalado que los meses de abril y mayo podrían marcar un punto bajo en el ciclo de compras del BCRA, anticipando un aumento significativo en la oferta de divisas en los próximos meses. Esta proyección se basa en la expectativa de que los ingresos provenientes de la cosecha agrícola aún no han comenzado a fluir de manera significativa, lo que podría brindar al BCRA un mayor margen de maniobra en el corto plazo para fortalecer sus reservas.

En términos de política monetaria, el BCRA ha tenido que lidiar con un entorno complejo, donde la demanda del Tesoro para cumplir con compromisos financieros ha limitado el aumento neto de reservas. Para contrarrestar esto, el Central ha optado por emitir pesos no esterilizados, mientras que el Tesoro ha absorbido este excedente a través de la emisión de deuda en moneda local. Esta estrategia busca estabilizar el valor del dólar y contener la inflación, dos objetivos prioritarios en la actual coyuntura económica del país.

Las proyecciones oficiales para las compras netas de divisas en 2026 oscilan entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, dependiendo de diversos factores como la disponibilidad de divisas y la demanda de pesos en el mercado interno. Santiago Bausili, presidente del BCRA, ha subrayado que estos aspectos serán determinantes para la evolución de la política cambiaria en el futuro cercano. Asimismo, se espera que la liquidación de la cosecha gruesa continúe siendo una fuente clave de dólares para el fortalecimiento de las reservas.

Además, se anticipa que las emisiones de deuda por parte de empresas y provincias en el exterior superen los 3.200 millones de dólares en las próximas semanas, lo que también contribuiría a la capacidad de intervención del BCRA. Tras un periodo de inactividad en la emisión de obligaciones negociables durante febrero y marzo, el mercado ha recuperado su dinamismo desde abril, con colocaciones que ya superan los 1.600 millones de dólares en lo que va de mayo, superando ya lo emitido durante todo abril. Esto indica una mejora en las condiciones financieras locales, lo que podría facilitar aún más las intervenciones del Central en el mercado cambiario.