La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta clave para las empresas que buscan optimizar sus procesos y tomar decisiones más informadas. Sin embargo, a pesar de que un 90 por ciento de las organizaciones ya están explorando o implementando sistemas de múltiples agentes para automatizar decisiones complejas, un nuevo informe revela que muchas de ellas enfrentan una significativa "brecha crítica" entre el potencial de esta tecnología y su capacidad operativa actual. Esta situación se detalla en el reciente estudio de Optimización de Procesos 2026, elaborado por Celonis, que encuestó a más de 1.600 líderes empresariales en todo el mundo sobre su experiencia con la IA.

El estudio pone de manifiesto que, aunque las expectativas son altas, con un 85 por ciento de las empresas que aspiran a convertirse en "agénticas" en un plazo de tres años, el 76 por ciento de los encuestados reconoce que sus procesos actuales limitan este progreso. Esta contradicción plantea un desafío significativo, ya que las organizaciones deben contar con procesos operativos eficientes y un contexto que permita a la IA integrarse de manera efectiva en su modelo de negocio, como sostiene la firma especializada en inteligencia de procesos.

Un aspecto crucial que emerge de la investigación es que, a pesar del entusiasmo por la IA, el 82 por ciento de los decisores empresariales considera que esta tecnología no logrará un retorno de inversión (ROI) satisfactorio si no se comprende adecuadamente el funcionamiento del negocio. Este dato resalta la importancia de contar con una base sólida de conocimiento y contexto operativos para que la IA pueda ser realmente efectiva y generar resultados positivos.

Celonis explica que, para que los agentes de IA operen de forma autónoma y eficaz, es fundamental que las organizaciones cuenten con procesos optimizados, así como con datos claros y un contexto operativo que solo puede ser proporcionado por la inteligencia de procesos. Sin estos elementos, los sistemas de IA no tendrán la capacidad de entender la dinámica interna de una empresa ni de proponer mejoras significativas, lo que limita su potencial.

El informe revela que el 47 por ciento de las empresas señala la falta de conocimiento interno como uno de los principales obstáculos para implementar la IA, mientras que un 45 por ciento manifiesta que la dificultad de hacer que la IA comprenda el contexto del negocio representa un freno considerable. Estos datos indican que, para muchas organizaciones, el desafío no radica únicamente en la adopción de la tecnología, sino en cómo prepararse adecuadamente para ello.

Además, el informe destaca que los silos de información, que son repositorios de datos aislados que dificultan el intercambio y el acceso a una visión unificada de la información, también obstaculizan el despliegue efectivo de la IA. Según el 58 por ciento de los líderes en procesos y operaciones consultados, sus departamentos no operan de manera fluida entre sí, lo que impide la visibilidad integral necesaria para una implementación exitosa de la IA. Este aislamiento de información puede ser un factor determinante en el éxito o fracaso de las iniciativas de inteligencia artificial en las empresas, lo que exige una reflexión profunda sobre la estructura organizativa y la colaboración interdepartamental.

Finalmente, el informe revela una urgente necesidad competitiva en el entorno empresarial actual. Con la creciente presión para adaptarse a un mercado en constante evolución, las empresas deben superar estas barreras operativas y culturales para poder aprovechar al máximo las capacidades de la inteligencia artificial. Solo así podrán capitalizar el potencial de esta tecnología y posicionarse favorablemente en un landscape empresarial cada vez más digitalizado y automatizado.