Un reciente estudio revela que una abrumadora mayoría de los argentinos, específicamente el 87%, considera que su salario no es suficiente para satisfacer sus necesidades más elementales. Este preocupante dato se complementa con la percepción de un deterioro en el poder adquisitivo de los trabajadores, ya que el 74% de los encuestados sostuvo que su situación económica ha empeorado en los últimos meses, lo cual representa un incremento notable de 16 puntos en comparación con el año 2025. Esta situación coloca a Argentina en una posición desfavorable dentro del contexto regional, superando solo a Panamá y Ecuador en términos de insatisfacción salarial.

La precariedad financiera se refleja también en la duración de los ingresos mensuales de los trabajadores. Según la encuesta, el 73% de los argentinos asegura que su salario no le rinde más de dos semanas. Desglosando estas respuestas, se observa que el 28% de los encuestados destina la totalidad de su sueldo a pagar cuentas inmediatamente después de cobrarlo, mientras que un 21% afirma que solo le alcanza para dos semanas. Por otro lado, un 15% de los trabajadores indica que su salario les dura menos de una semana, y un escaso 9% sostiene que su ingreso es suficiente para cubrir todo el mes. En lo que respecta a los gastos principales, el 44% de los consultados menciona el alquiler como su mayor desembolso, seguido por un 27% que destina su sueldo a la compra de alimentos.

Federico Barni, CEO de la plataforma de empleo Bumeran, analizó estos resultados y subrayó que la desaceleración de la inflación no se traduce automáticamente en una recuperación del salario real. Aseguró que, tras varios años de pérdida acumulada del poder adquisitivo, los trabajadores continúan destinando una parte significativa de sus ingresos a satisfacer necesidades básicas como el alquiler y la alimentación. Barni enfatizó que el verdadero desafío no radica únicamente en “ganarle a la inflación”, sino en reconstruir la capacidad de consumo y la previsibilidad económica, un objetivo que parece lejano para muchos.

Además, Barni comentó que la percepción social sobre los salarios tiende a recuperarse de manera más lenta que los indicadores macroeconómicos. Esto se debe a que las personas evalúan su situación cotidiana a partir de parámetros como la duración de sus ingresos, la posibilidad de ahorro y la capacidad para proyectar a futuro sin endeudarse. En este sentido, el estudio también pone de manifiesto la realidad de que nueve de cada diez trabajadores argentinos no pueden ahorrar, lo que representa un aumento de un punto porcentual con respecto a 2025. Entre aquellos que no logran realizar ahorros, el 54% atribuye esta situación a la insuficiencia de su salario, mientras que un 19% señala que su problemática son las deudas.

El análisis se extiende al comportamiento de aquellos que sí logran ahorrar, quienes lo hacen en montos reducidos. El 33% de ellos indica que guarda entre el 5% y el 10% de su sueldo, mientras que el 28% ahorra menos del 5%. Un 15% de los encuestados consigue ahorrar entre el 15% y el 25%, y un 14% logra guardar más del 25%. En cuanto a la utilización de los fondos que logran acumular, el 30% de los ahorradores elige invertir en fondos de inversión, lo que representa el porcentaje más alto de la región. Por su parte, un 16% opta por adquirir dólares o moneda extranjera.

Finalmente, el estudio resalta que el 77% de los trabajadores argentinos enfrenta dificultades para llegar a fin de mes, un reflejo de la compleja situación económica que atraviesan. Este contexto pone de manifiesto la urgencia de implementar políticas que no solo contengan la inflación, sino que también promuevan una mejora real en los salarios y en la calidad de vida de los trabajadores. En un escenario donde la mayoría de la población siente que su esfuerzo no es recompensado adecuadamente, la necesidad de un cambio se vuelve imperiosa y debe ser abordada con seriedad por los responsables de la formulación de políticas económicas.