En el año 2025, México enfrentó un alarmante aumento en el consumo de cigarrillos ilícitos, alcanzando la cifra de 9.190 millones de unidades, lo que representa el 23,3% del total del mercado de tabacos en el país. Esta información fue revelada por un estudio de KPMG, que fue solicitado por la compañía tabaquera Philip Morris. El impacto económico de este fenómeno se traduce en una pérdida fiscal estimada de 1.314 millones de dólares, lo que plantea serias preguntas sobre la efectividad de las políticas de control del tabaco en la nación.

El informe, divulgado recientemente en el contexto de un análisis más amplio que abarca 11 mercados de América Latina y Canadá, revela que el consumo total de cigarrillos en México cayó a 39.370 millones de unidades en 2025, lo que representa una disminución de 1.250 millones en comparación con el año anterior. Este descenso en el consumo general está acompañado por un aumento en la participación del mercado ilegal, que creció 0,7 puntos porcentuales respecto al año 2024, lo que pone de manifiesto una tendencia preocupante en el sector tabacalero.

Uno de los hallazgos más significativos del estudio es la continua disminución del consumo legal de cigarrillos en México. Desde 2021, el consumo legal ha caído de 34.080 millones a 30.160 millones de unidades en 2025. Esta tendencia sugiere que, a pesar de los esfuerzos por parte del gobierno para restringir el consumo de tabaco, los mercados ilegales están ganando terreno, lo que plantea un desafío considerable para la regulación y el control del tabaco.

El informe también destaca que, a pesar de la caída del mercado legal, el consumo de cigarrillos ilícitos ha experimentado un crecimiento notable, pasando de 7.020 millones a 9.190 millones en el mismo período. Esto indica que, si bien el consumo legal está en declive, los productos ilegales están cada vez más disponibles y accesibles para los consumidores. El hecho de que las entradas no domésticas, que se refiere a los cigarrillos importados, se mantuvieran estables, también sugiere que el mercado ilegal ha encontrado formas de integrarse en la economía sin ser detectado por las autoridades.

Un análisis más profundo revela que dentro del mercado ilícito, los cigarrillos clasificados como ‘Domestic Others’ y ‘Illicit Whites’ son los más destacados. En particular, los ‘Illicit Whites’ han crecido significativamente, representando una parte importante de los cigarrillos consumidos ilegalmente. A pesar de que estos productos están fabricados legalmente en otros países, su destino es el contrabando en el mercado mexicano, lo que complica aún más la lucha contra el consumo ilegal.

Además, el informe señala que el contrabando de productos falsificados también ha ido en aumento, alcanzando 490 millones de unidades en 2025. Esta situación se agrava cuando se considera que las marcas más relevantes en el mercado ilícito incluyen a Link, D&J y otros productos económicos que han encontrado un nicho en el mercado mexicano. La combinación de productos legales e ilegales en el mercado resalta la necesidad urgente de una respuesta más efectiva por parte de las autoridades para abordar este problema.

Finalmente, en el contexto regional, México se encuentra por debajo del promedio de consumo ilícito en América Latina y Canadá, donde este fenómeno representa el 31,9% del mercado total. Este dato resalta la gravedad de la situación en comparación con otros países de la región y sugiere que las estrategias implementadas hasta ahora no han sido suficientes para frenar el avance del mercado negro del tabaco. Se requiere un enfoque renovado y más agresivo para abordar esta crisis, que afecta tanto a la salud pública como a la economía del país.