El Gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, anunció este lunes un acuerdo con las empresas aeroespaciales Northrop Grumman y Lockheed Martin para aumentar la fabricación de componentes destinados a los sistemas estadounidenses de interceptores de misiles de baja, media y alta altitud.

El Departamento de Defensa sostuvo que el entendimiento permitirá triplicar la producción de los interceptores Patriot PAC-3 y cuadruplicar la de los sistemas de Defensa de Área de Gran Altitud Terminal (THAAD). “Estos acuerdos históricos son fundamentales para garantizar que los proveedores clave reciban señales claras sobre la demanda a largo plazo”, señaló el organismo en un comunicado.

Michael P. Duffey, subsecretario de Defensa de adquisiciones y mantenimiento, vinculó la iniciativa con el denominado “Arsenal de la Libertad”, cuyo objetivo es ampliar la capacidad de respuesta militar de Washington. Según el funcionario, ese plan “requiere cadenas de suministro sólidas y dinámicas en todos los niveles de la base industrial”.

La Administración Trump no informó el valor del acuerdo. La Casa Blanca viene presionando a los contratistas para acelerar la producción armamentística mientras los conflictos en Oriente Próximo y Ucrania someten a prueba las reservas de Estados Unidos.