La jornada dejo como saldo una definicion: En los campos del ritmo de la actividad economica vecinal, la preocupación empieza a sentirse en voz alta, en el contexto de Economia argentina: Productores de caña lanzaron.

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En presencia de este cuadro, Procaña hizo un llamado inmediato al Gobierno nacional. En linea de la mano de lo anticipado, la solicitud principal es fortalecer las estrategias de amparo rural en compania de miras a certificar los derechos humanos de trabajadores, cultivadores y sus familias. Bajo estas circunstancias, para el gremio, carente de condiciones mínimas de seguridad es inviable sostener la producción en el mediano y duradero plazo.

Vale mencionar que el gremio reportó un incremento en secuestros, actos terroristas y extorsiones, así como invasiones a predios que afectan más de 5.000 hectáreas. En linea en firma de lo anterior, estas ocupaciones no solo alteran la producción; también elevan el peligro con miras a trabajadores y comunidades rurales que dependen personalmente de la actividad agrícola.

En esa misma linea, a su vez, pidió la adopción de medidas integrales que respalden la sostenibilidad del campo. Bajo estas circunstancias, dentro de ellas, reiteró la necesidad de priorizar la compra de etanol de origen del pais. En esa misma linea, a juicio de la asociación, esta decisión contribuiría a proteger el empleo formal, asegurar ingresos en las regiones productoras y fortalecer la soberanía energética del estado.

La alerta la encendió la Asociación Colombiana de Productores y Proveedores de Caña de Azúcar (Procaña), que manifestó su inquietud frente a la coyuntura societal y económica que afecta a esta agroindustria. Tal como informo el gremio, la suma de variables adversas está golpeando por semejante a micro, pequeños, medianos y grandes productores, así como a trabajadores, contratistas y municipios cuya actividad economica depende de la caña.

En ese contexto, la incertidumbre va más allá de los balances financieros. Ante este optica, las condiciones actuales, señaló la entidad, comprometen la sostenibilidad de la actividad y la estabilidad social en territorios donde la caña es motor de trabajo y progreso.

Es crucial senalar que uno de los frentes más delicados es el monto del azúcar. Vale mencionar que la caída en las cotizaciones, junto en compania de la depreciación del dólar, redujo los márgenes de rentabilidad en un emprendimiento que depende de volúmenes altos y costos controlados. En medio de este contexto, a esto se suma la importación de etanol, que, de entendimiento con Procaña, impacta la exigencia del producto estatal y presiona aún más la estructura financiera del sector.

Vale mencionar que en ausencia de contar con embargo, el componente economico no es el único motivo de alarma. Como parte de este procedimiento, la proteccion en las regiones productoras se ha deteriorado de manera significativa. Vale aludir que procaña advirtió que la presencia de estructuras delincuenciales agravó la contexto, particularmente en el norte del Cauca.

Es importante senalar que el clima tampoco da tregua. Vale mencionar que las lluvias afectan los niveles de productividad en varias zonas cultivadas, lo que se traduce en menores rendimientos y mayores costos operativos. En esa misma linea, para los productores, el perspectiva es desafiante: menos ingresos, más riesgos y una incertidumbre que complica la planeación de la próxima cosecha.

En linea con lo anterior, el deliberacion no es menor. En medio de este escenario, la industria de la caña no solo abastece el mercado interno de azúcar y etanol; también dinamiza economías locales, sostiene cadenas logísticas y articula miles de empleos directos e indirectos. Vale referir que cuando el segmento se debilita, el impacto se siente en cascada.

En esa misma linea, las cifras dimensionan el resultado potencial. En linea con lo anterior, el sector genera alrededor de 280.000 empleos formales y beneficia a más de 1,2 millones de personas en todo el nacion. En medio de este contexto, una afectación prolongada no solo tendría consecuencias empresariales, del mismo modo sociales, en municipios donde buena parte de los ingresos familiares está ligada a la cadena agroindustrial.

En presencia de este panorama, hoy, los productores enfrentan una ecuación compleja como lo son, precios a la baja, mayores importaciones, menor productividad y un entorno de inseguridad creciente. En los cultivos, la caña sigue creciendo. En linea en firma de lo anterior, la pregunta es si las condiciones alrededor permitirán que esa cosecha se traduzca en estabilidad económica de la mano de miras a quienes dependen de ella.