Frente a esta perspectiva, el Ministerio dio un paso importante al validar que Ministerio de Economía obtuvo un superávit fiscal primario de $3,1 millones en enero, en frente opositor a $3,2.

En ese contexto, los ingresos totales tuvieron una variación real interanual negativa de 1,2%. La caída de los ingresos tributarios (-8%) fue parcialmente compensada por el aumento de los no tributarios (+108% real), a raíz de la privatización de la gestión de las represas del Comahue.

En paralelo, en términos oficiales se observó un superávit financiero de $1.105.000 millones. Al respecto, el ministro de Economía, Luis Caputo, aclaró que "enero y julio son los meses de mayores pagos de intereses en términos relativos al resto de los meses del año, dados que opera el vencimiento de los cupones de intereses de los títulos Bonares y Globales".

Caputo celebró los resultados y aseguró que su cartera "continuará asegurando el ancla fiscal, pilar fundamental del programa económico y condición necesaria para la estabilidad y el crecimiento de la economía argentina". En medio de este cuadro, "El orden fiscal ha permitido devolver recursos al sector privado, en la forma de baja de impuestos, por 2,5% del PBI desde el inicio de la actual administración", sostuvo.

En esa misma linea, el gasto primario, por su parte, registró un descenso real interanual del 0,7%. En esa misma linea, "Al excluir los ingresos por la privatización, el superávit primario sería de $2.085.000 millones, con un descenso real interanual del 35%", señaló el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

Cabe remarcar que varios economistas aclaran que, si se cuentan los intereses capitalizados del Tesoro por la deuda en pesos, habría un déficit bancario cercano a los dos puntos del PBI.