En el cierre de las operaciones cambiarias del 21 de mayo, el dólar estadounidense se estableció en 58,86 pesos dominicanos, lo que representa un incremento del 0,53% en comparación con el cierre anterior, que había sido de 58,55 pesos. Este leve aumento refleja la dinámica actual del mercado cambiario en la República Dominicana, donde el tipo de cambio ha mostrado una tendencia de estabilidad en los últimos días. A lo largo de la última semana, el dólar ha experimentado una caída del -0,49%, mientras que, en términos interanuales, se ha registrado una disminución del -2,4%. Esta volatilidad se encuentra actualmente en 8,93%, cifra que se sitúa por debajo de la volatilidad de referencia de 11,05%, lo que sugiere que el mercado está atravesando una fase de mayor calma.
Las expectativas económicas para la República Dominicana son alentadoras, especialmente de cara al año 2026, según un análisis de UBS Financial Services. Este informe destaca que se prevé un crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) que podría alcanzar el 4%, impulsado por una disminución en las tasas de interés y un contexto internacional más favorable. El estudio también hace hincapié en que la estabilidad política y las políticas orientadas al mercado seguirán siendo pilares fundamentales para sostener el crecimiento económico del país en los próximos años.
En este contexto, UBS anticipa que la reducción de las tasas de interés permitirá un aumento en la demanda interna y fomentará la inversión. Además, se prevé que un entorno externo más estable beneficiará la recuperación del sector turístico, que ha sido uno de los más afectados en la región. La combinación de estas variables sugiere un panorama optimista para la economía dominicana, que podría gozar de un impulso significativo en su actividad económica a lo largo de 2026.
Desde una perspectiva fiscal, el gobierno dominicano ha adoptado medidas activas para contrarrestar el crecimiento moderado de la economía. Recientemente, el Congreso aprobó un presupuesto adicional que incrementa el gasto de capital en un 0,4% del PIB para el año 2025, lo que amplía el déficit global al 3,5% del PIB. Para el año 2026, se proyecta un déficit fiscal global del 3,2% del PIB, acompañado de un superávit primario de 0,5%. Estas decisiones reflejan un intento por parte del gobierno de estimular la economía en un contexto global incierto.
Los factores que influyen en el comportamiento del tipo de cambio son diversos. Las decisiones de política monetaria tanto del Banco Central de la República Dominicana como de la Reserva Federal de Estados Unidos juegan un papel crucial. Asimismo, la demanda interna de dólares, especialmente en relación con las importaciones, y el comportamiento de la economía local son elementos determinantes en la evolución del tipo de cambio. Además, se anticipa un fortalecimiento del dólar estadounidense hacia el final de 2026, en un contexto de depreciación controlada del peso dominicano.
El Banco Central ha proyectado que el tipo de cambio podría alcanzar aproximadamente 66,35 pesos en septiembre de 2026 y cerca de 69,15 pesos un año después. Este pronóstico sugiere una tendencia de depreciación continua, lo que podría generar desafíos adicionales para la economía dominicana. En cuanto a la deuda pública, se estima que se mantendrá estable alrededor del 58% del PIB en los próximos 12 a 18 meses, siempre que no surjan eventos macroeconómicos imprevistos que alteren esta proyección.
Por último, UBS destaca que los superávits generados por las exportaciones de servicios y las remesas compensarán los déficits en las cuentas de ingresos y comercio de mercancías. Se espera que el déficit por cuenta corriente se sitúe entre el 2% y el 2,5% del PIB hacia finales de 2025 y 2026, lo que resalta la necesidad de una gestión cuidadosa por parte de las autoridades económicas para mantener la estabilidad y el crecimiento en el país.



