En un reciente operativo en el partido de Ituzaingó, un abogado fue arrestado tras ser acusado de liderar una estafa piramidal que involucró la captación de más de un millón de dólares de al menos cinco personas. La detención se produjo a raíz de una serie de allanamientos ordenados por el Juzgado de Garantías N° 3 de Morón. El individuo, de 45 años y conocido por las iniciales A.E.G., se encontraba en su domicilio al momento de la intervención policial, mientras que su socio, J.I.L., de 35 años, logró evadir la acción de la justicia y actualmente cuenta con una orden de captura vigente.

La maniobra delictiva se llevó a cabo a través de una empresa denominada Avalon Capital Futures Investments, que supuestamente prometía a sus clientes grandes retornos a través de inversiones en criptomonedas y en la bolsa de valores. Según las denuncias, los abogados se hacían pasar por representantes de la Cámara de Comercio de Argentina, lo que les otorgaba una fachada de legitimidad para atraer a las víctimas. La operación de esta firma se centraba en una oficina ubicada en el complejo Thays de Villa Udaondo, en Parque Leloir, donde utilizaban estrategias publicitarias en redes sociales para captar incautos.

Durante el procedimiento, se incautaron varios elementos que podrían ser cruciales para la investigación, incluyendo dos teléfonos celulares, una computadora portátil, documentos con el membrete de la empresa, un pendrive y dinero en efectivo. Además, se encontraron tres vehículos de alta gama que también quedaron bajo la custodia de la justicia. La causa es investigada por el fiscal Lucio Rivero, de la Unidad Fiscal de Instrucción Descentralizada N° 2 de Ituzaingó, quien ha comenzado a analizar la vasta documentación decomisada para determinar si hay más víctimas de esta estafa.

La mecánica del fraude seguía un patrón típico de las estafas piramidales: los primeros meses, los inversionistas recibían un retorno parcial de su inversión, lo que generaba confianza y los incentivaba a invertir más. Sin embargo, tras un breve periodo, los pagos cesaban por completo. Uno de los afectados narró que entregó 100.000 dólares en mayo de 2025, bajo el compromiso de un reintegro en 180 días y un interés del 3% mensual, pero tras aportar otros 30.000 dólares en octubre, dejó de recibir cualquier tipo de respuesta de los acusados.

Otro denunciante fue persuadido para invertir 350.000 dólares, atraído por la promesa de una rentabilidad superior a la del mercado, con un interés mensual del 2,5%. Sin embargo, solo recibió pagos durante tres meses, que resultaron ser muy inferiores a lo que se había acordado. Las denuncias restantes suman más de 600.000 dólares, y los contratos encontrados en el allanamiento indicaban un interés prometido de hasta el 5% mensual, revelando el grado de desconfianza y manipulación al que fueron sometidos los inversores.

Este caso pone de manifiesto la vulnerabilidad de muchas personas ante promesas de inversión que parecen demasiado buenas para ser verdad. La fiscalía continúa trabajando para desentrañar todos los detalles de esta estafa y determinar si hay más víctimas que aún no han presentado denuncias. La detención del abogado y la búsqueda de su socio fugado son pasos cruciales en la lucha contra este tipo de delitos financieros que afectan a individuos y familias en todo el país.