En el año 1998, un joven contador argentino llamado "Roby" Souviron regresó a Buenos Aires desde Carolina del Norte, donde cursaba un MBA en la Universidad de Duke. Durante su regreso, se encontró con una situación frustrante en Asatej, una agencia de turismo estudiantil que dominaba el mercado en ese entonces. La espera interminable para conseguir un pasaje de avión lo llevó a tomar una decisión audaz: utilizar su computadora para comprar el billete a través de Travelocity, una de las primeras plataformas digitales de venta de pasajes aéreos. En una época en la que las transacciones online eran vistas como un desafío, la acción de Souviron marcó el comienzo de un camino hacia el emprendimiento digital en Argentina.
La experiencia de compra en línea no fue del todo sencilla, lo que llevó a Souviron a idear un proyecto que replicara el modelo de Travelocity, adaptándolo a las necesidades del mercado argentino. Este enfoque de crear una versión local de un negocio exitoso ya existente, conocido como "copycat", fue una estrategia común entre los emprendedores de la época. A medida que el ecosistema de startups en América Latina comenzaba a desarrollarse, modelos replicantes como Mercado Libre y OLX también emergieron, sentando las bases para lo que hoy conocemos como unicornios, empresas con valoraciones de al menos mil millones de dólares.
En agosto de 1999, Souviron y un grupo de cuatro amigos, todos menores de 30 años, fundaron Despegar con una inversión inicial de 15.000 dólares cada uno. Aunque ninguno de ellos tenía experiencia en el sector turístico, su conocimiento en negocios y su espíritu emprendedor les permitió dar el salto al mundo digital. Desde sus inicios, la compañía se propuso no solo sobrevivir, sino prosperar en un mercado que, a finales de los 90, estaba en plena transformación por la revolución de Internet.
Despegar se lanzó oficialmente al público el 11 de diciembre de 1999, justo un día después de que Fernando de la Rúa asumiera la presidencia de Argentina. La elección de esta fecha no fue casual: los fundadores buscaban maximizar su visibilidad en los medios de comunicación al coincidir con un día de tiradas amplias de diarios. Este enfoque estratégico ayudó a establecer a Despegar como un jugador clave en el sector de turismo online en la región.
Con el tiempo, Despegar logró atraer importantes inversiones de fondos internacionales como HMT&F, Tiger Global, Sequoia Capital, Acell Partners, L Catterton y Expedia. Sin embargo, el camino no fue fácil. La empresa enfrentó momentos críticos que la llevaron al borde de la quiebra en varias ocasiones. A pesar de estos desafíos, la capacidad de adaptación y reinvención de Despegar ha sido notable. La compañía ha sabido pivotar su modelo de negocio y expandirse a 19 países de América Latina, convirtiéndose en un símbolo de resiliencia y éxito en un sector altamente competitivo.
Hoy, Despegar se encuentra en una nueva fase de crecimiento y modernización. Con casi tres décadas de historia, la empresa busca no solo consolidar su posición en el mercado, sino también explorar nuevas oportunidades que le permitan innovar y mejorar su oferta de servicios. La experiencia acumulada y la capacidad de superar adversidades han posicionado a la compañía como un referente en el ámbito del turismo digital en la región.
La historia de Despegar es un testimonio del espíritu emprendedor argentino, un ejemplo de cómo una idea puede transformar un sector y adaptarse a los cambios del entorno. En un mundo donde la tecnología y las necesidades de los consumidores evolucionan constantemente, el futuro de Despegar parece prometer continuas sorpresas y logros en el camino del emprendimiento digital.



