La Guardia Civil ha llevado a cabo una importante operación que resultó en la desarticulación de una organización delictiva dedicada a la estafa mediante la obtención fraudulenta de combustible y otros materiales en diversas provincias españolas como Almería, Alicante y Murcia. Hasta el momento, se han detenido a 15 individuos, quienes enfrentan serios cargos que incluyen pertenencia a una organización criminal, falsedad documental, usurpación de estado y fraude en la identidad corporativa. La operación, denominada 'Motorina Blue-Eleca', ha revelado un perjuicio económico considerable, estimado en 196.000 euros.
La investigación, que se extendió entre julio y noviembre de 2025, desveló un sofisticado sistema de suplantación de identidad llevado a cabo por los miembros de la organización. Estos delicuentes se apoderaban de datos corporativos de empresas legítimas de distintas provincias, incluyendo Albacete y Badajoz, para formalizar contratos fraudulentos de tarjetas de combustible con empresas del sector de hidrocarburos. A través de este mecanismo, lograban realizar pedidos de material sin realizar los pagos correspondientes, generando deudas que recaían sobre las empresas suplantadas.
La dinámica operativa de la organización era metódica y jerárquica. Cada miembro tenía un rol específico: los captadores se encargaban de recolectar la documentación necesaria de las empresas legítimas, mientras que otros operaban en el ámbito digital, formalizando las contrataciones fraudulentas. Esta estructura organizativa les permitió actuar con eficacia y evadir la detección durante varios meses, lo que pone de manifiesto la complejidad de las redes delictivas actuales.
En el marco de esta operación, se recuperaron aproximadamente 18.000 litros de gasóleo, que los integrantes de la red revendían a precios muy por debajo del mercado, lo que les generaba importantes beneficios económicos. Este tipo de prácticas no solo afecta a las empresas suplantadas, sino que también distorsiona el mercado, poniendo en riesgo la viabilidad de negocios legítimos y afectando a la economía local en general.
Es importante destacar que la red contaba con la complicidad de empresarios colaboradores que adquirían el combustible a precios irrisorios, cercanos a un euro por litro. Además, transportistas específicamente contratados utilizaban camiones y furgonetas equipadas con grandes depósitos para maximizar la extracción y el traslado del gasóleo. Este aspecto de la operación revela una red de complicidades que va más allá de los delincuentes directamente involucrados, lo que indica la necesidad de una vigilancia más estricta en el sector.
La operación fue ejecutada por el Equipo de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Almería, junto con el Área de Investigación del Puesto Principal de Novelda en Alicante, bajo la dirección de la autoridad judicial de Vera en Almería. Este tipo de acciones no solo busca desarticular organizaciones criminales, sino también enviar un mensaje claro sobre la lucha contra el fraude y la protección de los negocios legítimos en el país.



