En la actualidad, muchas empresas están realizando significativas inversiones en centros de análisis digital, impulsados por inteligencia artificial y tecnologías de IA generativa. Estas inversiones son especialmente notorias en el ámbito comercial, donde se busca maximizar el crecimiento y el impacto en los clientes. Sin embargo, esta tendencia ha suscitado preocupaciones entre los altos ejecutivos sobre la efectividad de estas iniciativas.

Un sondeo reciente de PwC revela que el 56% de los CEO encuestados sostiene que sus organizaciones aún no han logrado obtener retornos financieros de sus inversiones en inteligencia artificial. A pesar de la confianza en el potencial que ofrece la digitalización, muchos equipos comerciales enfrentan dificultades para convertir esa promesa en resultados concretos y medibles.

Las empresas que han conseguido transformar sus inversiones digitales en valor tangible abordan el proceso como una reestructuración de su modelo operativo, no simplemente como una actualización tecnológica. Este enfoque se basa en cuatro cambios clave que redefinen la generación de ideas, la toma de decisiones, la coordinación de acciones y la organización del análisis dentro de la empresa.