La cadena de hamburgueserías Deniro ha experimentado un giro significativo en su situación legal en las últimas horas. A solo tres meses de que el Juzgado Comercial 27 declarara su quiebra, el tribunal ha decidido revocar dicha declaración después de que la empresa realizara un depósito judicial de 21,4 millones de pesos. Este monto, que incluye intereses y una provisión para cubrir los costos del proceso, fue considerado suficiente por la jueza María Virginia Villarroel para desestimar el estado de cesación de pagos que pesaba sobre la firma.
La decisión, tomada en base al artículo 96 de la Ley de Concursos y Quiebras, permite levantar la quiebra de Deniro sin necesidad de más trámites. La causa de quiebra había sido iniciada por uno de los acreedores y culminó en la declaración formal el 25 de noviembre de 2025, momento en el cual se prohibieron los pagos directos a la empresa y se abrió un periodo para que los acreedores presentaran sus reclamos. Este escenario había llevado a los propietarios a perder el control sobre la administración de la compañía mientras se evaluaba su pasivo.
Deniro, que inició su trayectoria en 2007 en un contexto favorable para las hamburgueserías artesanales, llegó a tener más de 30 locales y se estableció como una de las cadenas más grandes del rubro. Sin embargo, su crecimiento trajo consigo una serie de problemas operativos y regulatorios que afectaron su funcionamiento. Los reclamos de los franquiciados y proveedores, así como una alarmante acumulación de cheques rechazados, evidenciaron la crisis financiera que finalmente llevó a la declaración de quiebra, un proceso que ahora ha tomado un nuevo rumbo con la reciente decisión judicial.



