El más reciente Balance Cambiario del Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha revelado un saldo deficitario en la cuenta de "Servicios", aunque se observan signos de mejora en comparación con el acumulado del año. En mayo, el sector Servicios reportó un déficit de 802 millones de dólares, lo que representa un aumento del 19% respecto al mes anterior, aunque, por otro lado, se nota una disminución del 25% en comparación con el mismo mes del año pasado. Este aumento en el déficit mensual se puede atribuir a una caída en los ingresos generados por este sector, un aspecto que merece una atención especial en el contexto económico actual del país.
A pesar de este déficit mensual, al analizar el comportamiento del sector durante los primeros cinco meses del año, se puede observar una tendencia positiva. La cifra total del déficit acumulado ha disminuido a 3.684 millones de dólares, lo que equivale a una reducción del 28% interanual. Este cambio es significativo y se debe principalmente a un incremento del 35% en los ingresos, mientras que los egresos apenas crecieron un 2%. Este contraste sugiere que, a pesar de los desafíos que enfrenta el país, hay un resurgimiento en la capacidad de generación de ingresos del sector Servicios, lo cual es un indicativo de una posible recuperación económica.
En particular, el BCRA destaca que en mayo, la cuenta de Viajes y Pasajes sufrió egresos netos por 582 millones de dólares. Esta cifra se desglosa en egresos brutos de 859 millones de dólares, frente a ingresos brutos de tan solo 278 millones de dólares. Los egresos brutos se explican en gran medida por los gastos efectuados con tarjetas de crédito durante viajes, alcanzando los 619 millones de dólares, cifra que no incluye los gastos en servicios digitales ni los pagos relacionados con bienes despachados mediante servicios postales.
Asimismo, dentro de los egresos se contabilizan 96 millones de dólares destinados a giros al exterior por parte de operadores turísticos y 144 millones de dólares en servicios de transporte de pasajeros. Por el lado de los ingresos, se estima que los cobros de tarjetas por servicios de viaje aportaron 187 millones de dólares, sin contar los servicios digitales, junto a 37 millones de dólares derivados de giros de operadores turísticos del exterior y 54 millones de dólares en ingresos por transporte de pasajeros.
Es relevante señalar que en la mitad del año pasado, el BCRA implementó un cambio en la forma en que las entidades registran los consumos con tarjetas, tanto para residentes como para no residentes. Este ajuste en la normativa permitió una mejor clasificación de los gastos, separando los consumos por viajes al exterior de las compras no presenciales a proveedores internacionales y agrupando los servicios digitales bajo la cuenta de "Otros servicios". Este cambio metodológico tiene como objetivo mejorar la precisión de las estadísticas económicas.
El BCRA justifica esta modificación argumentando que, en los giros enviados al exterior para saldar deudas con empresas emisoras de tarjetas internacionales, se incluían tanto los consumos por viajes como las compras no presenciales. A medida que la economía argentina enfrenta múltiples desafíos, estos ajustes en la recopilación de datos pueden ofrecer una imagen más clara del comportamiento de los servicios, lo que resultará crucial para la formulación de políticas futuras y la planificación económica del país. Por lo tanto, es fundamental seguir de cerca estos indicadores para evaluar el estado real de la economía argentina y sus perspectivas a corto y mediano plazo.



