En un reciente evento organizado por Fitch titulado "Argentina 2026: Perspectivas, Riesgos y Oportunidades en un Nuevo Ciclo", José Luis Daza, viceministro de Economía, afirmó que el país ha experimentado un cambio estructural significativo en su economía, impulsado por la aceptación social de medidas de ajuste necesarias para reducir el déficit fiscal. En su presentación, Daza destacó que estos cambios son permanentes y han generado un nuevo marco para la inversión en Argentina. “La sociedad ha comprendido el modelo económico propuesto y ya no es la misma que antes”, enfatizó, sugiriendo que esta transformación es fundamental para la sostenibilidad futura del país.

Daza compartió tres mensajes clave con los asistentes, compuestos principalmente por empresarios del sector financiero. En primer lugar, reiteró que Argentina ha cambiado de manera irreversible, señalando que las reformas implementadas por el gobierno de Javier Milei están arraigadas en un apoyo social significativo. Argumentó que “los cambios que hemos realizado están destinados a perdurar”, lo que sugiere una visión optimista sobre el futuro económico del país. Además, subrayó que Argentina se está posicionando como un atractivo destino de inversión a nivel global, a medida que se avanza en la reestructuración del sistema económico.

El funcionario también se refirió a la percepción social del déficit fiscal, señalando que este era considerado un problema colectivo, ya que históricamente, la población se resistía a aceptar ajustes en el gasto público. “El déficit era la raíz de muchos de nuestros problemas económicos”, insistió, haciendo referencia a un modelo que había fracasado y que había llevado al país a ser uno de los que más déficit fiscal presentaba en el mundo. Daza argumentó que la actual administración ha dado un giro radical desde el inicio del mandato presidencial, destacando que Javier Milei, en su campaña, utilizó la motosierra como símbolo de su promesa de ajuste, algo que resonó con los votantes.

En su discurso, Daza enfatizó que el ajuste fiscal implementado por el gobierno representa una reducción del 5% del Producto Bruto Interno (PBI) del país, un esfuerzo que, según él, no tiene precedentes en democracias a nivel global en las últimas tres décadas. Aunque reconoció que algunos países nórdicos habían realizado ajustes similares tras crisis financieras, advirtió que estas naciones enfrentaron recesiones severas, algo que, según su análisis, no ha ocurrido en Argentina. “Estamos hablando de un cambio extraordinario que se inició desde el primer día de nuestra gestión”, afirmó con confianza.

El viceministro también abordó la cuestión del empleo, reconociendo las preocupaciones de la población al respecto. “La realidad es que hace 15 años que no vemos crecimiento en el empleo, en los salarios, ni en la producción o las exportaciones”, lamentó. Sin embargo, Daza se mostró optimista sobre la posibilidad de acumular hasta 24.000 millones de dólares en reservas para el año 2026, siempre y cuando se mantenga el ritmo de compra actual de reservas. Recordó que, en el pasado, la única variable que crecía en Argentina era la inflación, acompañada por un incremento de la pobreza.

Por último, Daza defendió los logros del gobierno en la lucha contra la pobreza, un tema que considera crucial. “La evolución de la pobreza es un indicador importante de nuestro progreso”, concluyó, sugiriendo que los cambios económicos están comenzando a generar un impacto positivo en la calidad de vida de los argentinos. A medida que el país avanza hacia una nueva etapa, Daza se muestra convencido de que los fundamentos de la economía argentina están cambiando para mejor, lo que podría allanar el camino hacia un futuro más próspero y estable.