En un contexto marcado por la incertidumbre económica, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) revelará hoy los datos correspondientes al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) para marzo. Este anuncio es esperado por el Gobierno y diversos analistas, luego de que en febrero se registrara una caída interanual del 2,1%. La atención se centra en si los indicadores de este mes confirmarán la tendencia de repunte que algunos funcionarios, como el ministro de Economía, Luis Caputo, han anticipado en las últimas semanas.

Caputo ha señalado que se observan signos de recuperación en varios indicadores que podrían ser fundamentales para el futuro económico. En particular, destacó el crecimiento del Índice de Producción Industrial (IPI) Manufacturero, que mostró un incremento del 3,2% en términos desestacionalizados y del 5% en comparación interanual. Asimismo, el índice de la construcción se destacó con un aumento del 12,7% interanual. Sin embargo, el ministro enfatizó que el verdadero impulso se espera para mayo y junio, coincidiendo con la implementación de reformas clave y nuevas concesiones viales.

El dato de actividad de marzo es crucial, especialmente después del desempeño decepcionante de febrero, donde el Indec reportó un retroceso del 2,6% en comparación con enero. A pesar de esta caída, ocho de los sectores que conforman el EMAE lograron registrar aumentos. Entre ellos, la pesca se destacó con un crecimiento interanual notable del 14,8%, y la explotación de minas y canteras, que avanzó un 9,9%. Estos resultados sectoriales ofrecen un matiz positivo en un panorama general que sigue siendo desafiante para la economía.

Las consultoras privadas también están analizando de cerca estos datos. Por ejemplo, el Índice Líder de Actividad (ILA) de Analytica estimó que marzo podría haber visto un aumento del 0,9% en la actividad económica. Este informe sugiere que, aunque hay signos de recuperación, existen diferencias significativas entre los distintos sectores. Mientras que la industria y el sector externo lideraron el repunte, el agro mostró una caída mensual, aunque se mantuvo en niveles históricamente altos.

En términos de análisis sectorial, Analytica ha resaltado que la industria fue la más dinámica en este período. La siderurgia logró revertir las contracciones observadas en febrero, mientras que la molienda oleaginosa avanzó un 21,6% y la producción de aceites creció un 19,8%, impulsada por un procesamiento récord de girasol. Además, la demanda de electricidad de grandes usuarios se incrementó en un 3,2%, reflejando la actividad de sectores industriales que requieren un mayor consumo energético.

El informe también incluye datos sobre el sector automotriz, que mostró signos de recuperación con un incremento del 5,5% en la producción de autos y un aumento del 4,9% en las ventas a concesionarios. Sin embargo, el patentamiento no alcanzó los niveles esperados, lo que podría indicar un freno en la recuperación del consumo privado. La confianza del consumidor y el crédito a las familias continúan cayendo, lo que limita el potencial de un repunte más sostenido en el corto plazo. Así, el panorama económico en Argentina sigue siendo complejo, con luces y sombras que desafían tanto a las autoridades como a los analistas en sus proyecciones futuras.