Este lunes, Cuba sufrió un apagón generalizado que afectó a toda la isla, marcando el sexto evento de este tipo en los últimos dieciocho meses. La desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional fue confirmada por la Unión Eléctrica (UNE), que activó protocolos de emergencia para intentar restaurar el servicio.

La UNE informó a través de su cuenta oficial en X sobre la gravedad de la situación, indicando que la recuperación del suministro eléctrico podría tardar varias horas. La infraestructura deteriorada y la magnitud de las averías son factores que complican aún más el restablecimiento de la energía.

En un contexto de crisis energética que comenzó a intensificarse a mediados de 2024, la UNE había anticipado que el 62% de la población quedaría sin electricidad durante las horas de mayor demanda, con un déficit de 1.930 megavatios. Este colapso se suma a un panorama donde las interrupciones del servicio se han vuelto moneda corriente, afectando gravemente la vida cotidiana y la economía de los cubanos.