En la última jornada, el dólar estadounidense finalizó su cotización a 24 pesos cubanos en el cambio oficial, lo que representa un leve aumento del 0,08% en comparación con el cierre anterior, que se situó en 23,98 pesos. Este pequeño incremento se sostiene en una tendencia que ha mostrado un avance similar durante la última semana, marcando un crecimiento del 0,08% en ese periodo y un alza del 0,17% en el último año.

En términos de volatilidad, la divisa ha experimentado una estabilidad notable en comparación con el comportamiento del último año, con dos sesiones consecutivas en territorio positivo. Esta calma en el mercado se ha visto reflejada en un contexto económico complicado, donde se prevé que la economía cubana operará bajo un modelo de “economía de guerra”, según el ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso. Para 2026, se proyecta un crecimiento del 1%, una meta que se había fijado anteriormente pero que no se logró cumplir debido a la caída del Producto Interno Bruto (PIB).

Las autoridades esperan que el sector turístico y los servicios de exportación, especialmente los servicios médicos, sean los motores del crecimiento en los próximos años. Sin embargo, el gobierno también anticipa un aumento del 10% en la inflación del mercado formal, lo que indicaría una desaceleración en comparación con el 14,07% de inflación interanual observado al final de 2025. A pesar de estas proyecciones, persisten problemas estructurales significativos, como la escasez de productos básicos y la creciente migración, lo que complica aún más el panorama económico.