Sadesa, la histórica curtiembre perteneciente a la familia de Marcos Galperin, se encuentra en una situación financiera delicada. Proveedora de grandes marcas internacionales como Adidas, Nike y Ralph Lauren, la empresa ha conseguido extender su Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), solicitado en marzo del año pasado, debido a una notable caída en el mercado interno, cambios en la regulación y un contexto macroeconómico que limita su competitividad en el exterior.

La compañía está considerando la opción de trasladar parte de su producción a países con costos más competitivos, como Tailandia y Vietnam, donde ya posee instalaciones para el tratamiento del cuero. Esta decisión surge en un momento crítico, ya que la firma ha renovado su PPC hasta marzo y ha contado con el respaldo de los sindicatos que representan a los trabajadores de sus dos plantas en Argentina, ubicadas en Esperanza, Santa Fe, y Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires.

Fuentes sindicales han indicado que Sadesa está evaluando despedir a 100 empleados y suspender a otros 200 en el marco de un proceso de reestructuración, siendo la planta de Esperanza la más afectada, donde actualmente laboran aproximadamente 400 personas. Además, la empresa ha solicitado la suspensión de pagos a la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), a la que pretende darse de baja a partir del 1° de abril, mencionando que la decisión responde a la difícil situación económica que enfrenta. La crisis en el sector del cuero es generalizada, con una drástica caída en la facturación que ha pasado de USD 1.000 millones en 2012 a solo USD 100 millones anuales hoy en día, lo que ha llevado a muchas empresas a enfrentar dificultades financieras.