La Sociedad Rural Argentina (SRA) se encuentra en medio de una crisis institucional sin precedentes, marcada por la exposición de un fracaso tecnológico que ha generado pérdidas que superan los 3 millones de dólares. Este incidente ha desencadenado una serie de tensiones internas que amenazan con desestabilizar la conducción de la entidad, justo en un momento crítico ya que se acercan las elecciones internas programadas para el 9 de septiembre. Los problemas comenzaron a surgir tras la revelación de fallas significativas en el sistema de digitalización de registros genealógicos de razas animales, un proyecto que prometía modernizar y agilizar la gestión de datos en el sector ganadero.

La situación se ha intensificado en los últimos días, luego de que la actual dirección de la SRA decidiera encargar una auditoría externa para investigar el alcance de las irregularidades relacionadas con el sistema, desarrollado por la empresa Mobile Computing SA. Esta firma ha sido acusada por la conducción de Nicolás Pino de negarse a colaborar con la revisión solicitada, lo que ha llevado a un clima de desconfianza entre los miembros del consejo directivo. Además, la salida de algunos técnicos designados por Gustavo Papini, ex director del Correo Argentino y cercano a Marcos Pereda, ha complicado aún más el panorama, sumando a la SRA en una etapa de mediación judicial.

De acuerdo a la documentación presentada por la actual dirección, el proyecto de modernización debía completarse en un plazo de nueve meses desde junio de 2023. Sin embargo, este se extendió por más de dos años, lo que generó un costo final que excedió los 3 millones de dólares. La SRA reconoció en un comunicado que se han encontrado “numerosos errores y fallas de funcionamiento”, así como entregas parciales que han impedido una utilización eficiente del sistema. A medida que la situación se deterioraba, Mobile Computing SA fue adquirida por Grid Dynamics, lo que añadió un nivel adicional de incertidumbre sobre la viabilidad del proyecto y su funcionamiento.

En este contexto, un grupo de cabañeros de la SRA ha solicitado formalmente a Nicolás Pino la realización de una auditoría forense específica, evidenciando un creciente descontento hacia su gestión. Los cabañeros, que representan una parte significativa del sector ganadero, expresan su preocupación por la falta de respuestas y controles en la administración de los registros, lo que pone en riesgo la integridad de la información genética del ganado. Este pedido se enmarca en un clima de desconfianza creciente hacia la gestión de Pino, quien ha sido acusado de no actuar en consecuencia ante los problemas evidentes en el sistema.

Desde la oposición, Marcos Pereda ha criticado abiertamente la administración de Pino, señalando que ha habido una “mala gestión y falta de controles” en el manejo del sistema digital. Pereda, quien ahora se postula a la presidencia de la SRA, ha exigido acceso completo a la documentación y a las comunicaciones internas, además de una auditoría forense independiente que esclarezca las responsabilidades en este fiasco. Su agrupación, Renovación con Unidad, también ha denunciado que la gestión de Pino ha utilizado recursos institucionales para fines políticos y en campañas de desprestigio en medio del proceso electoral.

La tensión interna se ha visto exacerbada por la decisión de Pereda de oficializar su candidatura a la presidencia, en un momento en que ambos líderes compartían la dirección de la SRA desde 2021. Pereda ha denunciado el colapso del sistema digital que inicialmente ambos promovieron, lo que ha dejado al descubierto profundas divisiones en el seno de la entidad. Durante la reciente Expoagro, el ex vicepresidente lanzó su propio espacio político en compañía de Santos Zuberbühler, lo que ha intensificado aún más la lucha por el poder dentro de la Sociedad Rural Argentina. La situación actual representa un momento crucial para la SRA, que deberá enfrentar no solo sus problemas internos, sino también la percepción del sector ganadero y la sociedad en su conjunto respecto a su capacidad de gestión.

En este escenario de crisis, es fundamental que la SRA tome medidas efectivas para restaurar la confianza de sus socios y del sector agropecuario en general. Las elecciones internas se aproximan rápidamente y el futuro de la entidad podría depender de cómo se manejen estas tensiones y se resuelvan los problemas tecnológicos que han surgido. La capacidad de sus líderes para abordar estos desafíos será determinante en el rumbo que tome la sociedad en los próximos meses.