La industria frigorífica en Argentina se enfrenta a un panorama complicado, caracterizado por una disminución de la actividad productiva. La situación se hizo evidente con el cierre de la planta de la firma exportadora ArreBeef, que dejó a 400 trabajadores sin empleo, lo que pone de manifiesto la creciente presión sobre los márgenes de rentabilidad debido al aumento de costos.
Uno de los factores que más impacta en este escenario es el incremento en el precio del ganado en pie, que ha superado la inflación en los últimos meses. Según informes del Monitor Ganadero de la Universidad Austral y FADA, en febrero se registró un aumento del 10,7% en el precio del ternero y del 7,5% en el del novillito, cifras que están muy por encima del índice de precios al consumidor.
Este encarecimiento afecta directamente a los frigoríficos, que encuentran dificultades para trasladar los costos al mercado. Miguel Schiariti, presidente de CICCRA, enfatizó que las empresas dedicadas a la exportación enfrentan precios deprimidos y deben lidiar con el aumento de precios del ganado, lo que puede llevar a la reducción de personal o de la faena. Además, en el mercado interno, los retrasos en los cobros están generando problemas financieros en algunas empresas, complicando aún más la situación.



