La situación del comercio minorista en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se torna cada vez más preocupante, con un incremento notable en la cantidad de locales desocupados en sus principales arterias. Durante el bimestre correspondiente a mayo y junio de 2026, se identificaron 291 locales inactivos, que incluyen aquellos cerrados, en alquiler o en venta. Este dato, proporcionado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), revela un aumento del 22,3% en comparación con el mismo período del año anterior y un incremento del 5,1% respecto al bimestre anterior, donde se reportaron 277 locales vacíos.

El panorama actual del comercio se presenta sombrío, a pesar de la moderada desaceleración de la inflación y un leve repunte en el poder adquisitivo en determinados sectores de la población. Las dificultades que enfrenta el comercio minorista para mantener ocupados sus locales son evidentes, especialmente en arterias que históricamente han sido puntos neurálgicos de actividad comercial. A pesar de que el comercio electrónico ha crecido, el consumo ha disminuido, principalmente en la categoría de indumentaria, que representa una parte significativa de la actividad comercial en la ciudad.

Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es el notable aumento de locales disponibles para alquiler, que creció un 8,6% en comparación con el bimestre anterior. Este porcentaje se eleva a un alarmante 129,5% si se analiza en relación con el mismo bimestre del año pasado. Esta tendencia sugiere que los propietarios están cada vez más dispuestos a poner sus inmuebles en el mercado ante la dificultad de encontrar inquilinos, lo que podría indicar una falta de confianza en la recuperación del sector.

Aunque los locales en venta también mostraron un crecimiento, este fue menos pronunciado en términos anuales. Se registró un aumento del 76,9% en comparación con el bimestre anterior, y un incremento del 4,5% en relación al mismo período del año anterior. Esto podría evidenciar que, a pesar de la presión en el sector, algunos propietarios aún consideran que es un buen momento para poner sus propiedades a la venta, quizás en anticipación de un futuro incierto.

En contraste, durante el mismo período se observó una disminución en la cantidad de locales vacíos en áreas como la peatonal Florida, avenida Córdoba, avenida Santa Fe y avenida Corrientes, donde se registraron descensos del 36%, 32,1%, 8,1% y 3,3%, respectivamente. Estos datos sugieren una leve recuperación en algunas de las zonas comerciales más tradicionales, lo que podría indicar que ciertas áreas están comenzando a adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado.

Sin embargo, no todo es positivo. En tramos de avenida Rivadavia, avenida Cabildo y avenida Pueyrredón, la cantidad de locales inactivos ha aumentado significativamente, con incrementos del 66,7%, 38,5% y 36,4%, respectivamente. Por su parte, la avenida Avellaneda, conocida por ser uno de los principales polos textiles de la ciudad, mantuvo su tasa de vacancia sin cambios, lo que podría sugerir una estabilidad en un sector que ha sido duramente golpeado.

En La Plata, la situación es distinta. Durante el mismo bimestre, se registraron 18 locales inactivos, una cifra que se mantuvo estable tanto en comparación con el mismo período de 2025 como con el bimestre anterior. Esto sugiere un escenario de mayor estabilidad en el comercio minorista de la capital bonaerense, lo que contrasta con la creciente crisis que enfrenta la Ciudad de Buenos Aires. La diferencia en estos escenarios podría deberse a diversos factores, entre ellos la dinámica del comercio local y la capacidad de adaptación a las nuevas formas de consumo.