La expansión de Vaca Muerta ha trascendido su impacto en el sector energético, generando un efecto colateral significativo en el mercado inmobiliario de la provincia de Neuquén. En particular, la localidad de Añelo se ha convertido en un epicentro de actividad, donde la creciente demanda de vivienda ha superado ampliamente la oferta disponible. Este fenómeno, impulsado por el auge de la explotación de recursos no convencionales, ha llevado a una ocupación casi total de los inmuebles y a un aumento de los precios de alquiler que se ajustan a la cotización del dólar.
Con un panorama donde los alquileres corporativos en dólares son la norma y la necesidad de infraestructura hotelera, logística y parques industriales se vuelve cada vez más acuciante, diversas desarrolladoras inmobiliarias han comenzado a explorar nuevas formas de inversión. En este contexto, se presenta una innovadora opción de fideicomiso financiero inmobiliario, el primero de su tipo en ser aprobado por la Comisión Nacional de Valores (CNV), que busca atraer tanto a pequeños ahorristas como a grandes inversores en el marco del crecimiento de Vaca Muerta.
La propuesta, que lleva el nombre de “Espacio Añelo” y es impulsada por IDERO, permite a los interesados invertir desde tan solo u$s1.000 en departamentos corporativos que ya están en funcionamiento. Estas unidades, de 52 metros cuadrados, están diseñadas específicamente para satisfacer la demanda de multinacionales del sector energético y ya cuentan con contratos de alquiler firmados. Lucas Salvatore, director de Grupo Salvatore e IDERO, destacó la importancia de abrir el mercado de capitales a un público más amplio, brindando a cualquier persona la oportunidad de participar en el crecimiento de esta región estratégica.
La estructura del fideicomiso se basa en 20 departamentos que han sido construidos y equipados, lo que garantiza a los inversores una renta inmediata en dólares, con proyecciones de rentabilidad del 10,88% anual. Esta cifra es notablemente superior a lo que se puede obtener mediante propiedades tradicionales en grandes ciudades como Buenos Aires. Además, uno de los aspectos más atractivos de este fideicomiso es la posibilidad de liquidez, que permite a los inversores desprenderse de partes de sus certificados en el mercado secundario, sin necesidad de vender una propiedad completa.
El modelo de negocio de IDERO se centra en el concepto de “build to rent”, que prioriza contratos de largo plazo y una demanda constante de alojamiento corporativo. Este enfoque no solo asegura la rentabilidad para los inversionistas, sino que también responde a las necesidades del mercado laboral en una zona donde las empresas buscan instalaciones adecuadas para sus empleados.
Los certificados emitidos por el fideicomiso podrán ser negociados en plataformas como BYMA (Bolsas y Mercados Argentinos) y A3 Mercados, lo que facilitará la compra, venta y transferencia de participaciones. Un elemento innovador de este fideicomiso es su implementación de tokenización, que representa digitalmente la participación de cada inversor mediante tokens equivalentes a dólares digitales. Esto no solo simplifica las transacciones, sino que también democratiza el acceso al mercado inmobiliario argentino, permitiendo que más personas se involucren en este sector en expansión.



