En febrero, los plazos fijos tradicionales experimentaron un crecimiento del 1,9% en términos reales, en un marco donde los ahorristas continúan optando por inversiones en pesos. A pesar de este aumento, las tasas de interés de estos depósitos siguen sin alcanzar los niveles de inflación, lo que contrasta con otros activos del mercado, como las Lecaps y los bonos CER, que ofrecen rendimientos más atractivos.
Según datos del sistema financiero, los plazos fijos acumulan un incremento interanual del 31,1% en comparación con febrero de 2025. Este crecimiento, aunque notable, no logra compensar la pérdida de valor frente a la inflación, lo que mantiene a los depósitos a plazo como una de las alternativas más elegidas para ahorrar en pesos.
Por otro lado, los plazos fijos precancelables sufrieron una caída drástica del 48,9% en el último mes, lo que se traduce en una disminución del 91% respecto al mismo período del año anterior. A pesar de que las tasas pasivas se mantuvieron estables en febrero, siguen en terreno negativo debido a la aceleración de la inflación, lo que plantea un desafío significativo para los ahorristas en moneda local.



