En el cierre de operaciones del día 12 de junio, el dólar estadounidense alcanzó un valor de 24 pesos cubanos en el mercado oficial. Este incremento, aunque leve, se traduce en un aumento del 0,07% en comparación con el precio anterior, que era de 23,98 pesos cubanos. Este pequeño ajuste es significativo en el contexto actual, ya que refleja un periodo de estabilidad en la cotización de la moneda norteamericana en la isla, a pesar de las tensiones económicas que enfrenta el país.

Durante la última semana, la cotización del dólar se mantuvo estable, sin variaciones significativas. En un análisis interanual, se observa un ligero aumento del 0,1% en el tipo de cambio, lo que sugiere que, aunque la situación económica es compleja, el mercado cambiario podría estar atravesando una fase de calma relativa. Es importante destacar que la volatilidad del tipo de cambio se sitúa actualmente en un 1,17%, un porcentaje considerablemente inferior a la volatilidad de referencia del 3,57%, lo que indica un entorno más predecible para las transacciones.

Cuba enfrenta desafíos económicos significativos, y las proyecciones para el año 2026 apuntan a un crecimiento del 1%. Esta cifra es la misma que se había estimado para el año anterior, una meta que no se logró debido a la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) en años previos. Joaquín Alonso, ministro de Economía y Planificación, ha descrito el contexto económico como una “economía de guerra”, resaltando las amenazas y riesgos que podrían intensificarse en el corto plazo, lo que añade una capa de incertidumbre a las expectativas de recuperación.

El crecimiento proyectado se apoya en un resurgimiento esperado en sectores clave como el turismo y la exportación de servicios, especialmente en el ámbito de los servicios médicos, que continúan siendo un pilar fundamental para la obtención de divisas. Sin embargo, el Gobierno también ha advertido sobre el aumento previsto del 10% en los precios del mercado formal, lo que representa una disminución en la inflación en comparación con el 14,07% registrado interanualmente a finales de 2025.

Las autoridades han estimado un déficit fiscal para 2026 de 74.500 millones de pesos cubanos, lo que equivale a aproximadamente 3.100 millones de dólares al tipo de cambio oficial para empresas. Esta cifra es comparable a la del año anterior, lo que pone de manifiesto la persistencia de problemas estructurales en la economía cubana, como la escasez de productos básicos, los cortes de energía, y la creciente dolarización del mercado. Entre 2020 y 2024, la economía de la isla sufrió una contracción del 11%, y el retroceso del PIB en 2024 fue del 1,1%, marcando un periodo difícil para la economía nacional.

El Gobierno cubano ha reconocido la necesidad de atraer inversiones extranjeras y ha anunciado la implementación de un entorno más dinámico y transparente para los inversores. Sin embargo, se enfrenta a la dura realidad de las dificultades financieras y la complejidad del contexto internacional y local. La situación exige un enfoque renovado para fomentar la inversión, lo que podría ser crucial para la recuperación económica a largo plazo.

El peso cubano, moneda de curso legal, sigue siendo utilizado por la mayoría de la población y está subdividido en 100 centavos. Desde el 1 de enero de 2021, el peso cubano convertible dejó de ser moneda de curso legal, aunque aún conserva valor legal, no se acepta para pagos de productos y servicios. Históricamente, la tasa de cambio del peso cubano frente al peso convertible ha variado, lo que refleja las fluctuaciones del mercado y las estrategias económicas adoptadas por el Gobierno cubano en un esfuerzo por estabilizar la economía nacional.